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Ora por los que padecen éste mal


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Santoral del 30 de Mayo


INDICE



San Fernando III, rey de Castilla, 1197-1252.
Santa Juana de Arco, virgen, 1412-1431
San GABINO y compañeros
San HUBERTO DE LIEJA
Beato PAOLUCCIO TRINCI DE FOLIGNO
San LUCAS KIRBY y 3 compañeros beatos.
Beatos MAURO SCOTT y RICARDO NEWPORT.
San JOSÉ MARELLO
María Celina de la Presentación, Beata Clarisa
Beata MARTA MARIA WIECKA
Beato CARLOS LIVIERO
Beato OTÓN NEURURER
OTROS SANTOS DEL DÍA:
Beato Jacobo Bertoni - Gabino, Críspulo, Sico, Palatino, mártires; Exuperancio, Ausonio, Anastasio, presbíteros; Venancio, Isaac, Basilio, Emilia, confesores; Uberto, Gamo, monjes; Urbicio, abades.


SANTA JUANA DE ARCO,Virgen
Bienaventurados los que padecen persecución por la
justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
(Mateo, 5,10).


Nacida en Domrémy en 1412, Juana de Arco, hija de un humilde campesino, fue inspirada por voces sobrenaturales y, a la edad de 17 años, persuadió al rey de Francia, Carlos VII, a que la pusiese al frente de un ejército contra los invasores ingleses. Después de varias victorias, seguidas de la consagración de Carlos VII en Reims, Juana fue capturada por los borgoñones y entregada a los ingleses, que la hicieron quemar viva el 31 de mayo de 1431. Fue canonizada en 1920.

MEDITACIÓN EL SECRETO PARA SER FELIZ EN ESTE MUNDO

I. ¿De dónde proviene que encuentras la vida penosa y fastidiosa? Es porque deseas muchas cosas que no puedes tener, y porque tienes aversión al esta do en el que estás. No quieres ser pobre, estar enfermo o ser despreciado; cuando esto te acaece, caes en la desesperación: quisieras estar siempre sano, ser siempre rico, siempre estimado; si esto te falta estás triste. ¡Ah! si supieses padecer las pruebas de la vida no desear lo que no tienes, ¡cuán dichoso serias! Desgraciados ante los ojos de los ignorantes, los santos no pueden ser sino dichosos. (Salviano).

II. ¿Acaso no es ser feliz en esta vida tener las promesas de la vida eterna? Los que sufren tienen estas promesas, porque Nuestro Señor les ha asegurado que serán consolados en el cielo; por el contrario. Él condena al rico malo que gozó toda suerte de bienes en este mundo. ¡Dichosos del siglo: cuidado, vuestra dicha es el triste presagio de la desdicha eterna que os espera en la otra vida!

III. Jesucristo ha venido a este mundo a enseñamos el secreto para ser felices, no sólo en la otra vida sino aun en ésta. Para ello, nos ha recomendado el amor a los sufrimientos. Los santos lo han imitado, y han vivido muy contentos en medio de las tribulaciones de este mundo. Estás en un error, hermano mío, si quieres regocijarte en el mundo, y vivir después con Jesucristo en el cielo. (San Jerónimo).

La paciencia
Orad por los afligidos.

ORACIÓN

Escuchadnos, Señor, Dios Salvador nuestro, y haced que, así como nos regocijamos con la fiesta de vuestra bienaventurada virgen Juana, obtengamos provecho, en nuestra inteligencia, de estos sentimientos de piedad y de devoción. Por J. C. N. S. Amén.
San FERNANDO III "el Santo". (1198-1252). Martirologio Romano: En Sevilla, en España, san Fernando III, rey de Castilla y León, que fue prudente en el gobierno del reino, protector de las artes y las ciencias, y diligente en propagar la fe. Nació en Valparaíso, Zamora, y era hijo de Alfonso IX de León y de Berenguela de Castilla y primo de san Luis IX, rey de Francia. El papa Inocencio III declaró nulo el matrimonio de sus padres, pues doña Berenguela era sobrina de don Alfonso, pero luego el hijo fue legitimado por el mismo Pontífice; su padre se casó con la beata Teresa de Portugal. Su madre le educó en la fe cristiana y cuando contaba diez años le salvó la vida: Fernando no podía dormir y comer, Berenguela cogió al niño en sus brazos, se fue al monasterio de Oña, rezó durante una noche entera ante la imagen de María "y el menino empieza a dormir, et depois que foi esperto, luego de comer pedía". Se casó con Beatriz de Suabia, hija del rey alemán Felipe, con quien tuvo diez hijos, después de 16 años de matrimonio feliz se quedó viudo, y por razones políticas se volvió a casar con la princesa Juana de Ponthieu, de la que tuvo tres hijos. Su madre le cedió sus derechos como rey de Castilla, al morir su tío Enrique I. Tuvo dificultades con su padre, pero al morir éste, también heredó el reino de León. De esta forma consiguió unir los dos reinos. Pero su idea fija fue la total reconquista de España, el retorno de Andalucía a la civilización cristiana. Tenía 25 años cuando pisó por primera vez tierras andaluzas. Liberó de los sarracenos Baeza, Córdoba, Jaén, Murcia y Sevilla; en frase suya, "no por nuestros merecimientos, sino por los de Cristo, cuyo caballero nos somos; y por los ruegos de Santa María, cuyo siervo nos somos; y por los merecimientos de Santiago, cuyo alférez nos somos y cuya enseña traemos y que nos ha ayudado siempre a vencer". Llevó siempre consigo una imagen de la Virgen de Oña que entronizó en Sevilla y Andalucía para que fueran "La tierra de María Santísima". La toma de la ciudad de Sevilla le costó 20 meses de asedio. Creó la universidad de Salamanca, concedió grandes beneficios a los estudiantes, abrió una era de esplendor para Castilla. Inauguró las obras de grandes catedrales como las de Burgos, Toledo, León, Osma, Palencia y convirtió en iglesia la mezquita de Córdoba. Mandó traducir el "Fuero Juzgo". Impulsó el uso del castellano-leonés en sustitución del latín. Fundó el Tribunal Supremo de Castilla para unificar la justicia. Por primera vez se reunieron las Cortes de Castilla. Tuvo buenos consejeros, como el arzobispo don Rodrigo Jiménez de Rada. Recibió con singular agrado a los pobres, los sentaba a su mesa, les servía y les lavaba los pies. "Más temo, solía decir, la maldición de una pobre vieja que todos los ejércitos juntos de los moros". Temía cometer la más pequeña injusticia y ofender al último de sus súbditos. Se dice que fue terciario franciscano. Cuando preparaba, en Sevilla, una expedición al Norte de África se sintió enfermo y murió, con esta oración: "Señor, te doy gracias; te entrego el reino que me diste, con aquel aprovechamiento que yo en él pude hacer; y te ofrezco mi alma para que la recibas en la compañía de tus siervos". A su hijo Alfonso X el Sabio le aconsejó: “Hijo, trabaja por ser bueno y hacer el bien, que ya tienes con qué”. Murió de hidropesía en Sevilla. Está enterrado en Sevilla y en su tumba hay una inscripción en hebreo, latín, árabe y castellano que dice: “Rey de las tres religiones”. INDICE
San GABINO y compañeros. M. c. 130. Martirologio Romano: En Puerto Torres en Cerdeña, san Gabino, mártir. Mártir junto con Críspulo. Protomártires en Puerto Torres (Cerdeña), durante la persecución de Adriano. Se piensa que Gabino era un sacerdote romano, que predicó el Evangelio en Cerdeña. En Puerto Torres, de donde es el patrón se le recuerda con otros mártires de la localidad, Proto y Jenaro, el 25 de Octubre. Se dice que Gabino era un soldado, Proto un sacerdote y Jerano era diácono. La Passio narra que el sacerdote Proto y Jenaro su diácono, habían nacido en Cerdeña y educados en Turris y predicaban el Evangelio en el Monte Agellus, cuando fue publicado el edicto de persecución contra los cristianos por Diocleciano y Maximiano. Algunos paganos del lugar, enfadados por su presencia, se fueron a Córcega, donde residia el Gobernador Bárbaro, donde denunciaron su presencia. Bárbaro los hizo arrestar y que los llevaran ante su presencia, ante sus respuestas convincentes, ordenó llevar a Proto a la isla Cuniculariae, mientras retenía a Jenaro con la esperanza de convertirlo. El Gobernador se trasladó a Turris y ordenó que se presentaran ante él nuestros dos santos, con la esperanza de retornarlos al paganismo. Como lo rechazaran, los hizo torturar y después les encerró en la cárcel, bajo la custodia del soldado Gabino; que ante el heroismo de nuestros mártires los liberó y les pidió que se acordaran de él en sus oraciones. Gabino ante el requerimiento de Bárbaro confesó que los había liberado y que se había convertido al cristianismo, esto le valió la muerte por decapitación. Después se apareció a los dos fugitivos, que estaban escondidos en una caverna, y les animó regresar a Turris y recibir el martirio como él. Los dos obedecieron y fueron decapitados dos días después. INDICE
San HUBERTO DE LIEJA. (c. 655/8 - 727).
Martirologio Romano: En Tervueren, de Brabante, en Austrasia, tránsito de san Huberto, obispo de Tongres y Maastricht, discípulo y sucesor de san Lamberto, que dedicó todas sus fuerzas en difundir el Evangelio por Brabante y las Ardenas, y allí combatió las costumbres paganas. Natural de Toulouse del Languedoc, Francia. Vivió durante un tiempo como anacoreta y luego viajo a Roma, donde el Papa le nombró sucesor de san Lamberto como obispo de Maastricht y Tongres (c.706). En un pequeño pueblo de pescadores, sepultó el cuerpo de su predecesor, el obispo mártir san Lamberto; y de aquí surgirá la ciudad de Lieja, de la que fue su primer obispo (722-727). Evangelizó la región de las Ardenas, y murió a causa de un accidente de pesca que le deparó una herida en los dedos, en Tervuren, Bélgica. Algunos escritores afirman que Huberto ingresó en la comunidad de Stavelot. Según la leyenda, era un cortesano de Pipino de Heristal, hijo mayor de Bertrán y de Hugbern, o Afre que era hermana de santa Oda de Amay. Algunas genealogías tienen a santa Oda como la esposa de Bertrán y madre de Huberto y de su hermano Eudo. Como los nobles merovingios de su tiempo, Huberto practicaba asiduamente la caza. Se trasladó a Metz, donde se casó (682) con Floribana, hija de Dagoberto, Conde de Lovaina. Fue una elección matrimonial conveniente por la importancia de las dos familias. Su hijo san Floriberto, como Huberto, llegaría a ser obispo de Lieja. Huberto partió, luego de sentir el llamado del Señor, hacia Mastricht, donde san Lamberto era obispo, y a partir de entonces actuó como su director espiritual. Huberto renunció a su rango y derechos de primogenitura en el Ducado de Aquitania en favor de su hermano Eudo, que fue nombrado tutor de san Floriberto, el hijo de Huberto y Floribana. Distribuyó a los pobres su riqueza y estudió órdenes sagradas, para ser consagrado presbítero, asistiendo en la administración de la diócesis de Mastricht-Tongres a san Lamberto. Siguiendo su consejo, partió en romería hasta Roma el año 708, durante su ausencia fue asesinado su obispo y mentor. La hagiografía de Huberto indica que este asesinato fue revelado al Papa con la indicación de designar a Huberto, sucesor de san Lamberto en la diócesis de Mastricht-Tongres, como así sucedió. Como obispo, trasladó la sede de Mastricht a Lieja, enterró a su predecesor en una basílica construida para honrar su memoria en el lugar mismo del asesinato y sentó las bases para hacer de Lieja una gran ciudad. El obispo Huberto destacó por su sencillez y austeridad, por intensidad de sus oraciones y ayunos y su famosa elocuencia. Evangelizó el área de las Ardenas. Huberto murió en Tervuren, Brabante y fue enterrado en Lieja. Sus restos fueron luego exhumados el año 825 y trasladados a la abadía benedictina de Andain, situada en la población que actualmente se llama San Huberto. En los siguientes años hasta el siglo XVI, en que desaparecieron los restos, su sepulcro fue muy visitado y centro de peregrinación. Según una leyenda posterior, al morir Floribana, al dar a luz a su hijo, se retiró Huberto a las boscosas Ardenas y se entregó a la caza. Pronto se obró un cambio espiritual en él. Cuando un Viernes Santo se encontraba cazando, al perseguir a un hermoso venado, éste se volvió y dejó ver un crucifijo entre la cornamenta, resaltado por luminosos rayos, según relata la pía leyenda. Seguidamente, oyó que decía: "Huberto, si no vuelves al Señor y llevas una vida santa, irás al infierno". Al oirlo, Huberto bajó del caballo, se postró y dijo: "Señor, ¿que quieres que haga?. La respuesta fue: "Ve y busca a Lamberto, que te dirá lo que tienes que hacer". La leyenda del ciervo crucífero apareció en la hagiografía medieval, repitiendo la leyenda que ya se atribuía de san Eustaquio, mártir romano del siglo II. Hacia el siglo XV, era una leyenda muy repetida en muchas partes Europa central. Es el patrón de los cazadores. El nombre y la protección de San Huberto se tomaron por algunas Ordenes Militares en el siglo XV. INDICE
Beato PAOLUCCIO TRINCI DE FOLIGNO (Pablo de Vagnozzo Trinci). (1309-1391). Pablo de Vagnozzo Trinci, conocido como Paoluccio “por su tierna edad y humilde estatura del cuerpo”, tuvo una breve experiencia de vida eremítica promovida por Juan della Valle, continuada por Gentil de Spoleto, y concluida, en el 1355, con la bula “Sedis Apostolica” de Inocencio VI. En 1323 ingresó como fraile lego en el convento de San Francisco en Foligno. En 1368, Paoluccio se retiró al eremo de San Bartolomeo di Brogliano en el Apenino umbro-marquisano, donde se había establecido Juan della Valle. Al final del siglo XIV y el inicio del XV, la Orden franciscana vivió momentos de agitación interna, a causa de una aspiración para interpretar fielmente la Regla original y vivir la experiencia comunitaria según el verdadero espíritu de Francisco, esto llevó a la división de la Orden en muchas familias. Se dio origen al movimiento reformador, llamado “de los Espirituales” y quién ambicionaba una mayor “observancia regular”, fue fray Paolo Trinci, el cual se retiró al eremo de Brogliano, junto a Foligno, junto algunos discípulos, conocidos como “frailes devotos”, con la intención de observar la Regla sin mitigaciones y dispensas. En el 1373, ya había nueve retiros situados en Umbría y en el Valle de Rieti, casi todos legados al nombre de San Francisco; cuando él murió, llegarían a ser once retiros. Este movimiento llamado “Observante”, se difundió pronto por el resto de Italia. Paoluccio no dejó escritos. El resto de los franciscanos, no renovados, definieron a Paoluccio como “hombre idiota, simple y laico”. También sus compañeros fueron hombres sin cultura, pero todos fueron llamados a la vida eremítica con el deseo de observar del modo más riguroso, “sine glossa”, la Regla de Francisco. El grupo, capitaneado por fray Paoluccio, se puso bajo la dependencia de los superiores de la Orden, procurando siempre de no comprometer la unidad institucional y evitar cualquier forma de fractura. Con esta actitud, que fue sin duda uno de sus puntos fuertes de su experiencia, estos “verdaderos frailes Menores” -como fueron definidos- iban más allá de las posiciones de extrema polémica de los Espirituales, basada, en primer lugar, en la defensa a ultranza de la pobreza, entendida como la premisa de la misma perfección y como condición institucional. INDICE
Santa JUANA DE ARCO. (1412-1431). Martirologio Romano: En Rouen, de Normandía, en Francia, santa Juana de Arco, virgen, que, conocida como la doncella de Orleans, luchó firmemente por su patria, pero al final fue entregada al poder de los enemigos, condenada en un juicio injusto y quemada en la hoguera. Nació de Domrémy en la frontera de Champaña y Lorena, en el seno de una familia de labradores acomodados. Nació en una época en que Francia estaba prácticamente ocupada por Inglaterra. El mismo príncipe, Carlos VII, andaba escondido, huyendo de ciudad en ciudad. Tenía 13 años cuando un día en el jardín de su casa, Dios la llamó por medio de voces como la de santa Catalina de Alejandría, santa Margarita de Antioquía y san Miguel, para que dejase su trabajo de campesina, y fuera a coronar al delfín de Francia, y luchara contra los ingleses, y salvase así al país. Era analfabeta. Cinco años luchó Juana con su ambiente y su familia. Por fin a los 17 años pidió hablar con el delfín para comunicarle el mensaje de Dios, de esta conversación. Después de una revisión de su ortodoxia y su virginidad, por parte de un tribunal, Juana fue nombrada comandante en jefe del ejército francés, y bajo su mando cambió las costumbres del ejército haciéndolo más humano y religioso, consiguió conquistar plazas tan importantes como Orleans, Patay y todas las plazas del Loira. Consiguió la coronación del rey Carlos VII en Reims en el 1429. La conocían como la “Doncella de Orleans”. El rey en agradecimiento la otorgó título de nobleza a ella y a su familia. Juana vio que su misión había concluido y quiso regresar a su pueblo, pero el rey le pidió que siguiera con la campaña para liberar toda Francia, aunque al mismo tiempo mantenía contactos secretos con los ingleses, buscando pactos, pero ya no era una misión divina sino una misión real y Juana obedeció al rey. En París fue herida y apresada en Compiègne por los borgoñones aliados con los ingleses. La encerraron en una jaula de hierro, como una bestia, y la llevaron públicamente para que fuera insultada y fue vendida a los ingleses por 10.000 monedas de oro. En Rouen se la sometió a un proceso de la Inquisición acusada de brujería, la encerraron en una cárcel de hombres donde sufrió toda serie de vejaciones, y después de sufrir muchísimo, ella se declaró culpable, bajo una artimaña ya que puso su firma en un escrito que le dijeron que era un compromiso de no vestir nunca más ropa de hombre, y como no sabía leer, firmó en un documento donde se declaraba bruja, pero después se arrepintió y afirmó la veracidad de sus voces celestiales. Fue acusada de mentir, superstición, impiedad y sacrilegio. El tribunal lo formaban 100 jueces: doctores de la universidad de París, obispos, abades, frailes y arciprestes. El presidente era Pedro Cauchon, obispo de Beauvais. En 1431, a los 19 años, en Rouen murió en la hoguera como herética y bruja, martirio de fuego que ella siempre temió: "¡Ay!, ¡Ay! ¡Qué horriblemente me tratan!. Este cuerpo que nunca fue corrompido va a ser reducido a cenizas. Apelo al tribunal de Dios, juez de vivos y muertos"... Pidió comulgar y, a pesar de ser condenada a la hoguera por herética, le permitieron hacerlo. Contradicciones de la vida. Después ella dirigiéndose a su confesor, que estaba a su lado para asistirla y fortalecerla le preguntó: -"¿Dónde estaré yo esta tarde?" -"¿No tienes esperanza?, le contestó el sacerdote". -"Sí, replicó ella, con la gracia de Dios, espero estar en el Paraíso". Murió invocando el nombre de Cristo. Existe todavía el problema de la "inspiración celeste" respecto a su carrera militar, ya que las dos santas que le hablaron no han existido nunca, aunque su devoción está muy extendida. Su canonización fue complicada, pero se procedió a ello, no por su patriotismo, sino como heroína de la fe, por su religiosidad plena, por su entrega a la voluntad de Dios y por su cristiana aceptación de una muerte injusta, en la que demostró paciencia y fortaleza. Patrona de Francia. Orleans y Rouen. INDICE
San LUCAS KIRBY y 3 compañeros beatos. (1549-1582). Martirologio Romano: En Londres en Inglaterra, san Lucas Kirby, sacerdote y mártir, que durante la persecución de la reina Isabel I, después de muchos suplicios, fue colgado en la triple horca de Tyburn. Junto a él padecieron en el mismo patíbulo los beatos sacerdotes y mártires Guillermo Filby, Lorenzo Richardson y también Tomás Cottam, de la Compañía de Jesús. Lucas Kirby nació en Lancashire en 1549; aunque otros autores piensan que nació en Richmond, en el condado de York, en el seno de una noble familia. Estudió probablemente en Cambridge. En Lovaina se reconcilió con el catolicismo se preparó para el sacerdocio en Douai (1576) y fue ordenado sacerdote en Cambrai en 1577. Regresó a Inglaterra y a los pocos meses tuvo que volver, porque decidió perfeccionar sus estudios teológicos en Roma. Allí tuvo como compañeros a santos Edmundo Campión y Rodolfo Sherwin. Juntos partieron para Inglaterra, pasaron por Ginebra y retaron al teólogo protestante Beza a tener una controversia pública, aceptando que el perdedor fuera quemado vivo. Llegaron a Reims y en Dunkerke se embarcaron para Inglaterra. Pero sus nombres eran muy conocidos. En el 1580 fue detenido nada más desembarcar en Dover, y enviado a la cárcel de Gatehaouse y luego, fue encarcelado en la Torre de Londres, aquí fue torturado, con la llamada la "hija del basurero", ideada por el lugarteniente de la Torre, sir William Skevington. En este espantoso instrumento le tuvieron durante una hora, después de soportar el sermón de un ministro protestante, cuyos argumentos él había desecho. Estando en la Torre, amigos suyos le procuraron todo lo necesario para que pudiera decir misa. La sentencia de su ejecución tardó un año. Mientras iba al patíbulo, hizo en voz alta una emocionada oración pidiendo a Cristo por su salvación. Al oírlo, el sheriff Martín le dijo que sólo con renunciar al Papa y reconocer la supremacía de la reina recobraría su libertad. Pero se negó. Subió al patíbulo rezando el Padrenuestro y Ave María y estaba rezando cuando fue ahorcado y descuartizado en Tyburn, Londres, junto con los beatos Guillermo Filby, Lorenzo Richardson y Tomás Cottam. Guillermo Filby nació en Oxfordshire hacia el 1555; estudió en Oxford en el colegio Lincoln, pero no llegó a doctorarse porque optó por el sacerdocio, después de su conversión al catolicismo, fue ordenado en Reims (1581). Regresó a Inglaterra, a la ciudad de Henley como lugar de misión. Sólo pudo estar tres meses, pues al encontrar por la calle a san Eduardo Campión cuando era llevado detenido, se acercó a saludarle, con lo cual fue allí mismo arrestado. Fue encerrado en la Torre de Londres y juzgado y condenado. Al manifestar gran alegría por la perspectiva del martirio, se le pusieron grilletes en las manos hasta el día de su ejecución, diez meses más tarde. Cuando estaba montado en el carro para la ejecución, le dijeron que pidiera perdón a la reina. Dijo no haberla ofendido. Los verdugos gritaron: “Dios guarde a la Reina” y él respondió: “Amén”. Fue ahorcado y descuartizado en Tyburn, Londres. Su ejecución fue la primera que se llevó a cabo. El beato tenía sólo veintisiete años de edad. Lorenzo Richardson nació en Great Crosby en Lancashire. Su verdadero apellido era Johnson. Estudió en el Brasenose College de Oxford y después de convertirse al catolicismo se preparó para el sacerdocio en Douai; en el 1577 fue ordenado sacerdote y enviado a la misión inglesa donde trabajó en Lancashire. Fue arrestado a principios de 1581. Los perseguidores le ofrecieron el perdón, en el cadalso, con tal de que confesara su traición y renegara del Papa. El beato respondió: «Agradezco la bondad de Su Majestad, pero no puedo confesar lo que no es cierto, ni renunciar a la fe». Tomás Cottam nació en Dilworth en Lancashire en el seno de una familia protestante en 1549; se licenció en Oxford y dirigió una escuela en Oxford durante tres años. Gracias a su amigo Tomás Pound se convirtió al catolicismo, marchó a estudiar a Douai, donde recibió el diaconado, y luego a Roma donde ingresó en los jesuitas en 1579 y fue ordenado sacerdote. La enfermedad le impidió terminar el noviciado. Sin embargo, se ordenó sacerdote en Reims. En el 1580 regresó a Inglaterra, pero un espía, que había logrado ganarse la amistad del P. Cottam, envió a las autoridades una detallada descripción del misionero, quien fue identificado a su llegada a Dover. Uno de sus compañeros de viaje, el Dr. Ely, profesor del colegio de Douai, que no despertó sospechas en los perseguidores, recibió la orden de conducir al P. Cottam a la casa de Lord Cobham. Naturalmente aceptó la misión, sin la menor intención de ponerla en práctica. Cuando llegaron a Londres, el Dr. Ely consiguió, no sin dificultad, persuadir a su compañero de que prosiguiese su camino. Pero el P. Cottam se entregó espontáneamente cuando supo que las autoridades molestaban al Dr. Ely. Fue encarcelado primero en Marshalsea y después en la Torre de Londres. Ahí fue torturado en el potro, junto con Lucas Kirby. Fue el último en ser ejecutado y tuvo que presenciar el descuartizamiento de sus tres compañeros. Los cuatro fueron juzgados en noviembre de 1581, junto con san Edmundo Campion. El motivo aparente de su proceso fue su participación en la conspiración imaginaria «de Roma y Reims»; pero en realidad, fueron condenados por haber ejercido el ministerio sacerdotal en Inglaterra. Los mártires pasaron en la Torre de Londres los seis meses que mediaron entre el pronunciamiento de la sentencia y la ejecución. Todos fueron beatificados el 30 de julio de 1886; además san Lucas Kirby fue canonizado por SS. Pablo VI entre los 40 mártires de Inglaterra y Gales, en 1970. INDICE
Beatos MAURO SCOTT y RICARDO NEWPORT. M. 1612. Martirologio Romano: Siempre en Londres, treinta años más tarde, beatos Mauro Scott, de la Orden de San Benito, y Ricardo Newport, sacerdotes y mártires: con motivo de su sacerdocio, bajo el reinado de Jacobo I, el primero fue estrangulado con un lazo y el segundo descuartizado con la espada mientras todavía estaba vivo. Guillermo o Mauro Scott, nació en Chigwell (Essex) en 1578, en el seno de una familia anglicana; estudió Derecho en el Trinity Hall en Cambridge, llegando a doctorarse en derecho en 1600. La lectura de obras católicas le llevó a la conversión; fue acogido en la Iglesia por el beato Juan Roberts, que lo envió a la abadía benedictina española de Sahagún. Aquí Guillermo se hizo monje en el 1604 y cambio su nombre por Mauro, después de recibir la ordenación sacerdotal en 1610 fue enviado como misionero a Inglaterra; poco después de su llegada al país asistió al martirio del beato Juan Roberts, el día 10 de diciembre de ese mismo año, y logró salvar sus reliquias. Pero tres días más tarde era arrestado, recluido en Newgate casi un año y liberado por intervención del embajador de Saboya bajo la pena de destierro. Pasó unos meses en el monasterio de Douai pero en la primavera de 1612 estaba otra vez en Inglaterra. Fue capturado en el camino a Londres y llevado a la cárcel. El 28 de mayo fue juzgado en Old Bailey y condenado a muerte. Ricardo Newport nació en Harringworth o Peterborough. En 1595 llegó a Roma y solicitó ser admitido en el colegio inglés para ordenarse sacerdote, estudió para ser sacerdote en Roma, y fue ordenado en 1597. Permaneció en Roma tres años. En 1602 marchó a su patria a trabajar como misionero y pudo hacerlo durante cuatro años con verdadero fruto espiritual. En 1606 fue arrestado y expulsado del país, al que regresó de nuevo tras haber estado en Roma, para pedir la gracia de poder continuar con la misión inglesa. Vuelto a Inglaterra fue de nuevo arrestado y exiliado, pero de nuevo volvió. Su captura fue definitiva en 1611, y fue encerrado en la prisión de Newgate y junto al benedictino Mauro Scott fue procesado y condenado, estando el obispo anglicano de Londres en el tribunal. Ricardo reconoció que era sacerdote católico, pero negó que esto fuera un delito. Explicó que no podía prestar el juramento que se le pedía al rey, pero afirmó su lealtad al rey y al país. Fue ahorcado y descuartizado en Tyburn, Londres, por ser sacerdote católico. INDICE
San JOSÉ MARELLO. (1844-1895). Martirologio Romano: En Savona, en Italia, tránsito de san José Marello, obispo de Acqui, en el Piamonte, que fundó la Congregación de los Oblatos de San José, dedicada a la formación moral y cristiana de los jóvenes. Nació en Turín, pero como a los 8 años se murió su madre, se fue a vivir con sus abuelos al pueblo de San Martino Alfieri. Su devoción a la Virgen María fue determinante en su opción y fidelidad a la vocación. Entró en el seminario de Asti y se trasformó en el animador de sus compañeros en los propósitos de bien y de santidad. Con algunos de ellos se unió con un vínculo de profunda amistad, llevándolos a establecer una regla de vida muy exigente y a vivirla juntos, como preparación para la ordenación y para el ministerio presbiteral. Ordenado sacerdote el 19 de septiembre de 1868, José Marello ejerció su servicio sacerdotal en la diócesis de Asti, primero como secretario del Obispo y luego atendiendo las actividades de la Curia. Se dedicó con celo a las confesiones, a la dirección espiritual y a la catequesis. Asumió con especial interés la formación moral y religiosa de la juventud; para los jóvenes obreros organizó cursos vespertinos de catecismo. Siempre estaba dispuesto a ayudar al clero de la diócesis en su ministerio pastoral. Se manifestó sensible hacia los ancianos, haciéndose cargo una Casa de reposo, que no tenía medios para asistir a los internados. Acompañando a su obispo, monseñor Carlos Savio, asistió al Concilio Vaticano I, fijando ya desde entonces su tres amores: la Iglesia y el Papa, la Inmaculada y San José. De 1880 a 1882 será director espiritual del seminario y en 1881 fue nombrado canciller de la Curia. Desde 1860 será canónigo de la catedral, ocupando varios cargos. Trabajó en comprometer al laicado a través de varias iniciativas católicas que iban surgiendo para sostener la persona y la acción del Papa en momentos difíciles para la Iglesia. En 1883, con otros canónigos compró el edificio de Santa Clara, destinado a la construcción de un Hospital de Caridad. En 1885 decidió irse a vivir el mismo al hospital, al que dedicó todos sus ingresos, dando ejemplo de caridad, humildad y propagando la devoción a Nuestra Señora Reina de los Corazones, según la doctrina de san Luis María Griñon de Montfort, y la devoción a san José. Al mismo tiempo, sentía un profundo deseo de dedicarse totalmente a Dios en la Trapa. Su obispo, Mons. Savio, lo disuadió diciéndole que el Señor esperaba otra cosa de él. Quiso trasmitir esta aspiración de dedicarse totalmente al Señor proyectando una nueva Familia religiosa, que hiciera revivir en la ciudad de Asti la vida religiosa masculina, sofocada por las leyes subversivas de aquel tiempo. En 1878 fundó la Congregación de los Oblatos de San José de Asti ("los josefinos de Asti"), en un principio fue laical y luego clerical y que en 1909 alcanzó la aprobación pontificia; proponiéndoles como modelo a San José en su relación íntima con el Hijo de Dios y en el cuidar los designios de Jesús. A sus Oblatos, Sacerdotes y Hermanos, encomendó de modo particular la difusión del culto a San José, la formación de la juventud y la ayuda ministerial a las Iglesias locales. En 1889, el papa León XIII le nombró obispo de Acque Tibilitane, donde, a pesar de su escasa salud, realizó un gran labor apostólica, que le mereció que el mismo Papa le nombrara "lumbrera del episcopado". El nuevo Obispo José Marello se hizo presente en todas las parroquias con las visitas pastorales. Se mostró cercano a todos, preocupándose en unir los corazones entre el clero y los fieles. Procuró la unidad de las fuerzas católicas y el fortalecimiento de todas las instituciones diocesanas, todo con mucha amabilidad y caridad. En su actividad pastoral promovió el catecismo, la educación cristiana de la juventud, las misiones, el testimonio cristiano. Murió en Savona, mientras realizaba una visita pastoral, donde había ido, no obstante sus precarias condiciones de salud, para tomar parte en las celebraciones del tercer centenario de San Felipe Neri. INDICE
Beata MARÍA CELINA DE LA PRESENTACIÓN (Juana Germaine Castang). (1878-1897). Martirologio Romano: En Burdeos, Francia, beata María Celina de la Presentación (Jeanne Germaine Castang), virgen. Nació en Nojals, aldea de Dordoña (Francia), en el seno de una familia de campesinos católicos. A causa de una caida en el agua fría, cuando era pequeña, sufrió de poliomelitis que le privó del uso de una pierna, pero esto no le impidió que hiciera su vida de forma regular. En 1887 la familia, por una grave crisis económica, se vio obligada a abandonar su hermosa casa y trasladarse a vivir en una casucha en el campo. En la situación de indigencia de la familia, Juana Germaine, a sus diez años, dando muestras de humildad y disponibilidad, llegó incluso a ir al pueblo a pedir limosna para que sus padres y sus hermanos pudieran comer. Tuvo que abandonar la escuela y dejar de frecuentar diariamente la parroquia, porque le quedaba muy lejos. En 1891 entró en el Instituto "Nazaret" de Burdeos, dirigido por las Hermanas de Jesús María de Le Dorat, que acogía a muchachas con problemas económicos que su familia no podía ofrecerles. Fue un periodo fecundo de su vida, porque allí comenzó a discernir con mayor claridad la voluntad de Dios para ella. Cuando las religiosas de San José de Aubenas, congregación a la que pertenecía su hermana mayor, acogieron a sus dos hermanas pequeñas, ella por fin pudo llevar adelante su plan de consagración total al Señor. Primero solicitó el ingreso en las clarisas de Burdeos y luego en las Religiosas de Jesús María de Le Dorat, pero no la aceptaron por su cojera y porque aún no tenía quince años. Tuvo que esperar. En 1896 ingresó en el cercano monasterio "Ave María" de las clarisas, tomando el nombre de María Celina de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María. En el convento conservó la actitud de la caridad y servicio que la había caracterizado en su familia, y progresó sobre todo en el camino de la humildad, la mortificación y el ocultamiento. La enfermedad, que se manifestó en una grave forma de tuberculosis, reveló la grandeza de su fe y la firme voluntad de completar en su frágil cuerpo lo que falta a la Pasión de Cristo. Pocos días antes de su muerte, escribió en su diario: "No te complacen los holocaustos ni las víctimas. ¡Heme aquí! He venido para tomar mi cruz. Me ofrezco como víctima, como Jesús... Hasta ahora he sacrificado todo: afectos, pensamientos... ¿Deberé ser ahora menos generosa? No. ¡Heme aquí! Corta, quema, amputa, haz de mí lo que quieras, con tal de que mi amor a ti aumente siempre más y más. Sólo pido esto". Ciento noventa días después de ingresar en el noviciado, tras emitir la profesión religiosa in artículo mortis, María Celina entregó su alma a Dios. INDICE
Beata MARTA MARIA WIECKA. (1874-1904). Martirologio Romano: En Sniatyn, Ucrania, beata Marta María Wiecka, virgen. Nació en Nowy Wiec (Polonia), en el seno de una familia muy religiosa. El Estado polaco había desaparecido del mapa de Europa en 1795 después de las tres reparticiones sucesivas de su territorio entre Austria, Prusia y Rusia. Nowy Wiec se hallaba en la región prusiana cuyas autoridades, aplicando métodos impositivos y a veces brutales, sometían a la población a una germanización forzosa. La familia Wiecka, juntamente con otras muchas, constituyeron la base de la oposición ante la invación germánica. Cuando era muy niña sufrio una enfermedad que si no fuera por la intercesión de María hubiera muerto. Toda su vida estuvo marcada por la devoción mariana y a san Juan Nepomuceno. Ingresó en las Hijas de la Caridad, no sin muchas dificultades, a causa de la edad y de la denominación prusiana. En 1899 fue destinada al hospital de Bochnia, cerca de Cracovia, y bajo la denominación austriaca. En ese tiempo tuvo una visión de la cruz, desde la cual le habló el Señor animándola a soportar todas las contrariedades y le prometio llevarla siempre consigo. Este acontecimiento despertó en ella un celo todavía más intenso en su trabajo y una fuerte añoranza del cielo. La prueba anunciada no tardó en llegar. Un hombre, desmoralizado, al salir del hospital, divulgó por la ciudad la falsa noticia de que sor Marta había quedado embarazada por su relación amorosa con un paciente joven, pariente del párroco. A partir de entonces cayo sobre ella una ola de afrentas maliciosas de parte de los habitantes de la ciudad. Soportó la calumnia en silencio. En el año 1902 fue destinada al hospital de Sniatyn (hoy Ucrania), donde se dieron cuenta que era una mujer que tenía un profundo discernimiento de espíritus; no solamente se limitó a la tarea de dar consejos, y dirección espiritual, sino que también socorría y servía con fervor a los enfermos. Poseía un don especial de conciliar las almas con Dios. Trató con igual caridad a todos los enfermos ya fuera, polacos, ucranianos o judíos, greco-católicos, ortodoxos y católicos. La fuerza para servir con esta entrega radical le venía de la oración. En 1904, se ofreció a limpiar una habitación, de un enfermo de tifus que había fallecido; ella cogió la enfermedad enseguida. Murió serenamente en Sniatyn. Los fieles del lugar cuidaron y veneraron su tumba. Durante más de un siglo ha estado contínuamennte cubierta de flores, velas y una especie de tapetes bordados. Aún en los años del régimen soviético acudian a ella, y así lo siguen haciendo en la actualidad los peregrinos y habitantes del lugar. INDICE
Beato CARLOS LIVIERO. (1866-1932). Martirologio Romano: En Fano, Italia, beato Carlos Liviero, obispo de Città di Castello y fundador de la congregación de las Pequeñas Esclavas del Sagrado Corazón. Nació en Vicenza (Italia). Tras estudiar en el seminario de Padua. Fue ordenado sacerdote en 1888. Desde 1889 desempeñó su ministerio en Gallio, provincia de Vicenza y diócesis de Padua. Allí manifestó desde el inicio el celo pastoral que lo caracterizaría durante toda su vida. Veía las necesidades espirituales y materiales de sus fieles y se dedicó sin descanso a la evangelización y a la promoción humana. Se entregó con pasión a la predicación, a la catequesis y a la administración de los sacramentos. En Gallio (Vicenza), donde no existían asociaciones católicas, don Carlos trabajó por mejorar las condiciones de vida de la población mediante diversas instituciones: establecimientos para niños pobres, asilos de ancianos, cajas rurales, almacenes de cooperativas, obras parroquiales, sociedades católicas obreras y agrícolas... Formó un grupo de muchachas para animar las diversas obras, alimentando el proyecto de iniciar con ellas una nueva congregación religiosa, pero no consiguió la aprobación del obispo de la diócesis. En 1899 fue nombrado arcipreste de Agna, una zona de Padua en la que vivía gente muy pobre y explotada por latifundistas sin escrúpulos. Allí puso a disposición de los pobres todo lo que tenía. Promovió también las numerosas obras que había puesto en marcha en Gallio, así como otras obras de carácter formativo: círculo de jóvenes, asociación de madres cristianas, Tercera Orden de San Francisco, Pía sociedad de San José, Congregación del Santísimo Sacramento, Hijas de María... Así, en diez años de trabajo en Agna, obtuvo excelentes resultados en la renovación de la vida cristiana de la población. En 1910 fue nombrado obispo de Città di Castello. Prestó atención al clero; convocó inmediatamente dos tandas de ejercicios espirituales. Contaba mucho con la colaboración de sus sacerdotes. Los impulsaba continuamente a ser hombres de oración y celosos en el anuncio del Evangelio. Prestó atención especial a la juventud, en la que veía la esperanza de una renovación de la vida cristiana. Entre los jóvenes que siguió personalmente surgieron numerosas vocaciones al sacerdocio. Sostuvo y promovió la Acción católica. Realizó cinco visitas pastorales, recorriendo incluso las parroquias más lejanas, situadas en colinas o en los montes Apeninos. Se preocupaba mucho de que se promoviera la participación en los sacramentos, en el catecismo y en las asociaciones católicas. También cuidaba las condiciones de los templos y la dignidad del culto. Su contacto continuo con el pueblo le permitía conocer bien los peligros para la fe y las costumbres, especialmente de la juventud. Se opuso con dignidad a los ataques anticlericales y realizó una intensa labor social. Puso en marcha; un boletín interdiocesano, una librería católica, la Escuela tipográfica del Sagrado Corazón, una escuela primaria masculina, una pensión para estudiantes, una sala de cine, el hospicio del Sagrado Corazón, y la fundación la Congregación de la Pequeñas Esclavas del Sagrado Corazón (1917). Dos momentos destacados de su episcopado fueron: el congreso eucarístico diocesano de 1927, con ocasión del II centenario de la muerte de santa Verónica Giuliani; y el Sínodo diocesano de 1928, celebrado para renovar la legislación diocesana dándole un sentido más pastoral. Murió en el hospital de Fano, a consecuencia de un accidente de carretera. Fue beatificado por SS Benedicto XVI el 27 de mayo de 2007. Su Memoria Litúrgica se celebra el 30 de mayo (día de su bautismo en 1866), como dispuso el papa Benedicto XVI en el decreto de beatificación. La liturgia tiene el grado de Memoria Facultativa en la diócesis de Città di Castello y el grado de Fiesta en las casas casa de la Congregación de las Pequeñas Esclavas del Sagrado Corazón. INDICE
Beato OTÓN NEURURER. (1882-1940). Martirologio Romano: En el campo de concentración de Buchenwald, de Turingia, en Alemania, pasión del beato Otón Neururer, presbítero y mártir, el cual, por haber convencido a una joven católica para que no simulase la celebración del matrimonio con un partidario del régimen hostil a Dios y a los hombres, y que estaba ya casado, le encerraron en la cárcel, donde, a pesar de todo, continuó ocultamente con su ministerio entre todo tipo de tribulaciones, hasta que consumó el martirio al ser colgado por los pies cabeza abajo. Nació en Piller, Austria, en el seno de una modesta familia de molineros. Ingresó en el seminario menor de Bressanone y en 1907 fue ordenado sacerdote. Joven inteligente y tímido, ejerció el ministerio sacerdotal con gran celo en las diferentes parroquias donde fue destinado. En 1932 fue nombrado párroco de la localidad tirolesa de Goetzens, ilustró dramáticamente hasta que punto pudo llegar a la persecución de los nazis contra la religión católica. En 1936, el sacerdote fue detenido tras aconsejar a una de sus feligresas que no se casara con un hombre divorciado, el cual resultó ser amigo personal del “Gauleiter” o jerarca nazi de la provincia, a quien lo denunció por “difamación del matrimonio germánico”. Neurerer fue llevado primero a la cárcel de Innsbruck, de donde pasó en 1939 al campo de concentración de Dachau y después al de Buchenwald, Alemania. A pesar de todo ello se prodigó en el consuelo y atención a los demás presos, compartiendo con ellos su escasa comida. Un preso le pidió el bautismo. Aunque él sospechó que se trataba de una trampa, prefirió acceder a la petición y exponerse. Delatado, fue trasladado al búnker y colgado cabeza abajo. Se dedicó a orar mientras le llegaba la muerte. Es el primer sacerdote católico muerto en un campo de concentración nazi. Su cuerpo fue incinerado, aunque se conservan sus cenizas. INDICE
OTROS SANTOS DEL DÍA: San Restituto de Cágliari. s. I-II. No tenemos noticias de su vida. Sabemos que fue obispo de Cágliari en los primeros siglos del cristianismo de Cerdeña. Su nombre ha desaparecido de los libros litúgicos de la diócesis cagliaritana. Sus reliquias se conservan en la cripta o Santuario de la catedral de Cágliari. Santos Basilio "el Viejo" y Emelia. s. IV.
Martirologio Romano: En Cesarea de Capadocia, hoy en la actual Turquía, santos Basilio y Emelia, que fueron los padres de los santos obispos Basilio Magno, Gregorio de Nisa y Pedro de Sebaste y de santa Macrina, virgen. Estos santos conyuges, exiliados de su tierra en tiempos del emperador Galerio Maximiano, habitaron en los desiertos del Ponto y, terminada la persecución, descansaron en paz, dejando a sus hijos la herencia de su virtud. Padres de santos Basilio "el Grande", san Gregorio de Nisa, Pedro de Sebaste y Macrina. Vivían en Cesarea de Capadocia, donde Basilio se dedicaba a la enseñanza de la retórica. San Gregorio Nacianceno califica a Basilio de cristiano fervoroso, hombre de gran cultura y maestro en la virtud. Emelia, dama de gran virtud igualmente, al haber quedado huérfana joven buscó la protección de un marido adecuado que encontró en Basilio. Se distinguieron por su caridad con los pobres y reconocida bondad. Fueron desterrados junto al desierto del Ponto por el emperador Galerio Máximo y confiscados todos sus bienes. Cuando la Iglesia encontró la paz regresaron a su ciudad natal de Cesarea de Capadocia. Basilio murió el año 349 cuando su último hijo acababa de nacer, y Emelia hizo frente como viuda a sus obligaciones familiares. Pero una vez que todos sus hijos tomaron estado se retiró al monasterio de Amasa, donde ya estaba su hija Macrina, y allí vivió dedicada a la oración hasta que en edad muy avanzada, murió hacia el año 370. San Isaac "el Dálmata". M. c. 383. Se dice que era natural de Siria. Sobre su juventud no hay reseñas, lo que se sabe es que hizo vida eremítica en una pequeña choza en el desierto fuera de Constantinopla. En el 378, cuando supo que el emperador Valente había caído en la herejía arriana y perseguía a los cristianos ortodoxos, Isaac fue a la ciudad imperial para enfrentarse con el Emperador. En este momento, Valente estaba preparando la campaña militar contra los godos. Después de varios intentos de Isaac de disuadirle que no persiguiera a los cristianos que profesaban la fe de Nicea, le profetizó que “moriría entre las llamas” por sus malas acciones. El Emperador ordenó el encarcelamiento de Isaac y lo condenó a muerte, pena que se ejecutaría a su regreso de la batalla. El 9 de agosto del 378, Valente fue derrotado en la batalla de Adrianápolis y murió en un incendio tras refugiarse en un granero. El sucesor de Valente, Teodosio I, por mediación de Isaac, prohibió el arrianismo y reabrió las iglesias cerradas. Isaac quería regresar a su vida eremítica en el desierto, pero un rico aristócrata, llamado Saturnino, construyó en Constantinopla un monasterio, del que Isaac fue nombrado hegúmeno. Isaac también es conocido como el celoso defensor de la fe en el II Concilio Ecuménico de Constantinopla del 381. Al final de su vida, confió la dirección del monasterio a su discípulo san Dalmacio. Isaac murió en el monasterio con fama de santidad. Es un santo canonizado por la Iglesia Ortodoxa. San Anastasio de Pavía. M. 680. Martirologio Romano: En Pavía, de Lombardía, san Anastasio, obispo, el cual, habiendo abandonado la herejía arriana, profesó firmemente la fe católica. De familia lombarda, noble, fue el obispo arriano de Pavía en tiempos del rey Rotario. En el 668 repudió la herejía, se convirtió y fue elegido obispo católico de Pavía (Liguria-Italia) (668-680); comúnmente es llamado Anastasio II para distinguirlo de un predecesor de aquella sede. Participó en el sínodo de Milán contra la herejía monotelita y participó en el concilio de Roma del 679. Murió en Pavía. Santa Dimpna de Gheel. s. VII. Martirologio Romano: En Geheel, de Brabante, en Austrasia, santa Dimpna, virgen y mártir. La tradición la hace hija de un jefe irlandés y narra que huyo a Flandes acompañada de su capellán, san Gereberno, a quien su madre confió al morir y fue quien la bautizó. Huyeron porque su padre quería casarse con su hija. El barco llegó a Amberes y los fugitivos se dirigieron a Gheel donde construyeron dos celdas, una para cada uno. Pero los emisarios del rey encontraron su rastro; entonces el rey en persona, pidió a Gereberno que los casara pero se negó. Ambos murieron mártires en Westerloo. Murieron decapitados por el mismo padre, ya que ningún soldado quiso levantar su arma contra ellos. El cuerpo de nuestra santa fue robado por los habitantes de Xanten, y fue devuelto a Gheel en un carro tirado por dos becerros, y depositado en un relicario. Este relato legendario es una adaptación hagiográfica del cuento popular "Piel de Asno". San Walstan. s. XI. Nació probablemente en Bawgurgh en Norfolk, pasó toda su vida como bracero en Traverham y Costessy; fue famoso por su caridad hacia los más pobres. Probablemente fue sólo un santo y buen campesino, pero la leyenda le hizo un príncipe que huyó para vivir de forma más humilde junto a su pueblo. San Matías Kalemba Mulumba. (1836-1886). Martirologio Romano: En Kampala, en Uganda, san Matías Kalemba, de sobrenombre Mulumba o el Fuerte, mártir, que habiendo abandonando el culto mahometano, después de su bautismo en Cristo renunció al oficio de juez y propagó la fe cristiana con empeño, por lo cual padeció torturas en tiempo del rey Mwanga y, privado de todo consuelo, entregó finalmente su espíritu a Dios. Natural de Kirumba, de origen musoga, fue capturado en una razzia y vendido como esclavo a un tal Mugatto. Primero fue pagano, luego musulmán, después anglicano, y luego convertido a la fe católica y bautizado en 1882, cuando ya tenía 45 años. Había practicado la poligamia, pero al hacerse cristiano se quedó con una sola mujer. Era el catequista de la comunidad de Mityana, lo que ejercía con gran celo. Persona socialmente distinguida, era señor de Kirumba, se dedicó a atraer al cristianismo a cuantos podía. Por humildad realizaba trabajos reservados a los esclavos y las mujeres sin importarle las habladurías. Fue juez suplente en Mukwenda y sobresalió por su prudencia y justicia. Por orden del rey tuvo que acompañar a la capital al gobernador de su provincia, y como ya se rumoreaba que iba a haber una persecución anticristiana, se despidió de su casa. Llegó a Mengo y supo que los pajes habían sido condenados a muerte. Pudo escapar y esconderse junto con san Lucas Banabakintu, siervo del gobernador, pero decidieron entregarse y confesar abiertamente su fe. Encadenados de forma que no podían moverse, un siervo al darle la comida observó que estaban muy alegres. Fueron condenados a muerte. Le separaron de Lucas y le llevaron a un descampado y se cebaron con su cuerpo haciendo una horrible carnicería. Tenía 50 años y murió, atado a un árbol durante tres días desangrándose. Los misioneros enterraron su cuerpo. Su mujer y sus hijos fueron detenidos después de su muerte. INDICE
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