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Santoral del 21 de Octubre

INDICE

Hilarión de Gaza, SantoEremita
Úrsula y compañeras, Santa Mártir
Bertoldo de Parma, Santo Hermano Lego
Juan Thwing de Bridlington, Santo Monje
Laura de Santa Catalina de Siena, Beata Religiosa fundadora
Celina (Celia o Cilina) de Laon, Santa Madre de San Remigio
Pedro Capucci, Beato Presbítero Dominico
Santa MARÍA BERTILIA BOSCARDÍN. (1888-1922)
San Malco
OTROS SANTOS DEL DIA
Aquilino, Isala, Celina, Eufrosina, Asterio, Modesto, Ursula, Dasio, Zótico, Cayo, mártires; Hilarión, anacoreta; Griselda, virgen; Viator, confesor; Severino, obispo; Hugo, abad; Malco, eremita; Paulina de Oña, virgen y mártir


SANTA ÚRSULA y COMPAÑERAS, Mártires
Os he desposado con el único Esposo que es Jesucristo,
para presentaros a Él como una virgen pura.
(2 Corintios, 11, 2).

Santa Úrsula, hija de un rey de Inglaterra, y once mil vírgenes, compañeras suyas, fueron embarcadas en Londres por orden del tirano Máximo para ser transportadas a Bretaña, donde debían ser casadas con los soldados que habían conquistado a ese país. Sorprendidas por una tempestad, fueron arrojadas en las costas de la Germania. Allí dieron con unos piratas que quisieron hacerlas víctimas de sus pasiones; pero ellas, animadas por Úrsula, prefirieron morir a dejarse arrebatar su virginidad.

MEDITACIÓN SOBRE SANTA ÚRSULA

I. Santa Úrsula exhorta a sus compañeras a morir antes que consentir en la pérdida de la castidad. Su ejemplo las anima más que sus palabras. Mueren todas, pero mueren castas e inocentes. Aprende de esto a renunciar a la vida que te es común con las bestias, antes que perder la pureza que te hace semejante a los ángeles, y la gracia que hace de nosotros hijos adoptivos de Dios. ¡Antes morir que mancharse! que ésta sea tu divisa; y, siguiendo el ejemplo de Santa Úrsula, inspira los mismos sentimientos a los que están bajo tu guía.

II. Entre estas once mil vírgenes, una hubo que careció de valor: escondióse para evitar la muerte. Nada es perfecto en este mundo, preciso es que haya sombras y faltas; existen hombres imperfectos en los monasterios más santos y en las congregaciones más fervorosas. Que aquél que está en pie se cuide de no caer. Humíllate: San Pedro negó a Jesucristo. Judas lo traicionó: ¡los dos sin embargo eran apóstoles!

III. De once mil vírgenes, una sola rehuye el martirio. En la vida religiosa, por un imperfecto y un tibio, se encuentra a varios fervorosos y excelentes servidores de Dios. Y, todavía, esta virgen, llamada Córdula, animada por el generoso ejemplo de sus compañeras, salió al día siguiente de su escondite y sufrió ella también el martirio. Tal es la ventaja que se obtiene de la compañía de personas virtuosas: se cae con menor frecuencia, uno levántase con mayor rapidez, hasta se aprovecha de las caídas para redoblar el fervor. Si estás tú imposibilitado de evitar ocasiones de ofender a Dios, vela sobre ti con mayor cuidado. En la vida religiosa, el hombre vive una vida más pura, cae más raramente, levántase más rápido y avanza con más precaución. (San Bernardo).

La caridad
Orad por la Orden de las Ursulinas.

ORACIÓN

Señor, Dios nuestro, concedednos la gracia de celebrar las victorias de Santa Úrsula y sus compañeras, mártires, con devoción duradera, a fin de que, si no podemos rendirles todo el honor que ellas merecen, por lo menos les presentemos nuestros humildes homenajes. Por J. C. N. S. Amén.



Celina (Celia o Cilina) de Laon, Santa
Madre de San Remigio
Por: . | Fuente: ar.geocities.com/misa_tridentina01
Martirologio Romano
: En Laon, ciudad de la Galia, santa Cilina, madre de los santos obispos Principio de Soissons y Remigio de Reims (post 458).

Etimología: Celina = que viene del cielo, viene de la lengua latina

Lo mismo que Santa Silvia, madre del Papa Gregorio el Grande, y muchas otras madres de santos que también alcanzaron la santidad, Celina fue famosa a causa de su hijo, puesto que dio al mundo ese gran santo, Remigio o Remi, obispo de Reims.

De acuerdo con el pseudo Venancio Fortunato, Celina y su esposo pertenecían a la nobleza. En cierta ocasión, un monje llamado Montano, que tres veces consecutivas había recibido un aviso celestial en sueños, vaticinó a Celina que daría a luz un hijo que llegaría a ser un hombre de grandísimos méritos. A su debido tiempo, Remigio vino al mundo.

Hinemar de Reims complementó estos datos tan escasos en el siglo nueve: Celina y Emilio, su marido, habían tenido dos hijos: Principio, quien llegó a ser obispo de Soissons, y su hermano Emilio, quien a su vez tuvo un hijo, Lupo, sucesor de su tío Principio en la sede de Soissons, a la que gobernó hasta la muerte de Remigio (Duchesne, Fastes Episcopaux, vol. III, 1915, pp. 89-90).

Cuando el monje Montano anunció el nacimiento del niño, Celina quedó desconcertada, puesto que tanto ella como su marido ya eran entrados en años. Pero Montano, que era ciego, reiteró su profecía y aun agregó estas palabras: "Cuando hayas parido al niño cuyo nacimiento te anuncio, me frotarás los ojos con unas gotas de la leche de tus pechos y así recuperaré la vista". Fue el propio Remigio, a los pocos días de nacido, quien puso su manecita mojada con la leche del pecho de su madre, en los ojos de Montano, y éste obtuvo la gracia de volver a ver. Hinemar hace la advertencia de que, al nacer, Remigio quedó limpio de toda culpa por obra del Espíritu Santo. Había sido concebido "en la iniquidad, como todo hombre", pero contrariamente a lo que sucede en la condición humana, "su madre no lo parió en los delitos de la prevaricación, sino en la gracia de la remisión". Por esa razón, Remigio se asemejaba a San Juan Bautista (Luc. 1, 15) y a Isaac (Gen. XVII, .Nació en el país de Laon y se le impuso el nombre de Remigio porque estaba destinado a regir, a dirigir la nave de su Iglesia a merced de las olas tempestuosas y también sería el "Remedio" (otro significado de su nombre) tconra la justa cólera de Dios o bien contra la ferocidad de los paganos.

Luego de cursar breves estudios en los que destacó sobremanera, Remigio tuvo deseos de imitar el ejemplo del monje Montano, se retiró al convento y se separó para siempre de Celina. De acuerdo con uno de los párrafos del testamento de San Remigio, su madre había sido sepultada en Labrinacum (Lavergny), cerca de Laon, en el Aisne. La traslación de sus restos a Laon, según Molanus y Vermeulen, los editores del Martirologio de Usuardo (ed. Du Sollier, Anvers, 1714, p. 194) tuvo lugar un 5 de abril.

Actualmente, en la diócesis de Reims se conmemora a Santa Celina el 22 de octubre.
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Juan Thwing de Bridlington, Santo-Monje
Por: | Fuente: ar.geocities.com/misa_tridentina01
Martirologio Romano
: En Bridlington, en Inglaterra, san Juan, presbítero, prior del monasterio de Canónigos Regulares de San Agustín, célebre por su oración, austeridad y bondad.

Aunque se ha dicho que Santo Tomás de Hereford fue el último santo inglés de la Edad Media (Osmundo, canonizado en 1457, era normando), se conserva todavía la bula de 1401 por la que Bonifacio IX canonizó a Juan de Bridlington. Los canónigos regulares de Letrán (10 de octubre) y la diócesis Midlesbrough, celebran su fiesta en la actualidad.

Suele llamársele también de Thwing, porque nació en dicha población de la costa de Yorkshire, cerca de Bridlington en 1319.

Lo poco que sabemos sobre la vida del santo no es de interés excepcional. Cuando tenía unos diecisiete años, fue a estudiar en Oxford, donde pasó dos años. Después tomó el hábito religioso en el monasterio de los canónigos regulares de San Agustín de Bridlington.

Poco a poco progresó en el dominio de sí mismo y en la experiencia de las cosas espirituales. Ocupó sicesivamente los cargos de director del coro, de bodeguero y de prior de su monasterio. La primera vez que fue elegido prior, consiguió a fuerza de protestas que le dispensasen del cargo, pero la segunda vez que el oficio quedó vacante, sus hennanos le obligaron a aceptarlo.

La vida de oración de San Juan mostraba hasta qué punto se dejaba guiar por el espíritu de Dios. La prudencia, la paz y la mansedumbre, fueron los principales frutos de su virtud. Cuando llevaba ya diecisiete años de prior y se había ganado la estima de todos, Dios le llamó a Sí, el 10 de octubre de 1379.

El autor de su biografía menciona muchos de los milagros obrados por San Juan. Tomás de Walsingham afirma que, por orden del Papa Bonifacio IX, Ricardo Scrope, el venerable arzobispo de York, asistido por los obispos de Lincoln y Carlisle, trasladó sus reliquias a un hermoso santuario. La traslación tuvo lugar el 11 de marzo de 1404. El santuario se convirtió en sitio de peregrinación. Uno de los que lo visitaron fue el rey Enrique V, quien atribuyó la victoria de Agincourt a la intercesión de San Juan de Bridlington y de San Juan de Beverley. La iglesia del monasterio gobernado por San Juan de Bridlington es actualmente la parroquia anglicana de la misma población.
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>San Bertoldo de Parma. (1072-1106)

Natural de Parma, de padres ingleses; y artesanos muy pobres. A los siete años, trabajaba en el taller de zapatería de su padre, ayudándolo en este trabajo. Pero a los 12 años, Bertoldo abandonó el trabajo para servir al Señor en humildad. Tuvo que vencer la resistencia paterna y se marchó a la iglesia parmesana de San Alejandro, junto a la cual existía un monasterio de benedictinas.

En la historia de las Ordenes religiosas, Bertoldo está considerado como el precursos de los “conversos” o hermanos legos, conocidos como oblatos regulares que viven en las abadías benedictinas. Ejerció de sacristán de la iglesia y formaba parte de la comunidad y vivió la Regla con gran celo. Fue siempre obediente a sus superiores y vivía a base de penitencias corporales, humildad y serenidad, las monjas lo ponían como modelo a las jóvenes novicias. Con el permiso de su superior fue peregrino en Roma y en Francia donde visitó el hospital de San Antonio Abad, en el que obró, según se cuenta, muchos milagros. Murió todavía joven en Parma mientras oraba.
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San HILARIÓN DE GAZA. (291-371).

Martirologio Romano: En la isla de Chipre, san Hilarión, abad, que, siguiendo las huellas de san Antonio, primero llevó vida solitaria cerca de la ciudad de Gaza y después fue fundador y ejemplo de la vida eremítica en esta región

Hilarión nació en Tabatha de Gaza en el seno de una noble familia. Marchó a Alejandría para cursar estudios con un gramático; y allí recibió el bautismo. Entregó a los pobres todo el dinero, heredado de sus padres y compartió con san Antonio Abad la vida religiosa de oración y penitencia en el desierto; todavía muy joven, decidió trasladarse al desierto palestino de Majuma. "Persevera hasta el fin para que puedas saborear el fruto dulce de tus trabajos", le repitió Antonio, al despedirlo.

Habían pasado ya 22 años en el desierto, cuando comenzaron a interrumpirle muchedumbres de admiradores y tuvo que huir de Palestina a los desiertos del Nilo de Egipto, perseguido por los emisarios de Juliano el Apóstata, al promontorio de Pachinum en Sicilia y, después, hasta Dalmacia en Yugoslavia. San Jerónimo, su principal biógrafo, dice que marchó a visitar la tumba de san Antonio, y tras una breve estancia en el desierto, se trasladó a Bruchium, en las cercanías de Alejandría, y poco después a Occidente, donde no era conocido. Un día unos ladrones le preguntaron: "¿Qué harías si los ladrones te asaltaran?  - Cuando no se tiene nada los ladrones no dan miedo. - ¿Y no tendrías miedo de ser asesinado? - ¡Yo miedo!, no, no de verdad, porque sin ello deberé morir".

Será en Chipre donde terminó sus días, diciendo: "Sal, alma mía: ¿de qué temes? Cerca de setenta años hace que sirves a Cristo, ¿y temes ahora morir?" Hilarión se encontró con Agatón en el desierto de Tebaida. Los dos aparecen llenos de sabiduría, paciencia y devoción. Se dice que cuando eran jóvenes aparecían graves y dignos como los viejos, y cuando llegaron a viejos, alegres y contentos como los jóvenes. Siempre humildes y serenos hicieron la guerra solamente a las tentaciones Agatón dijo: "Con el trabajo se provee a nuestra salud y se hace la guerra al demonio". "Sed, -enseñó después- como una columna de piedra, que no se enfada cuando es maltratada, pero que tampoco se hace más alta, cuando es alabada".

La “Leyenda Áurea” narra algunos pasajes de la vida de estos dos eremitas: "Una vez dijo uno al otro: - Peleémonos juntos, como hacen los hombres del mundo. -Repuso el otro: yo no se como nace la pelea. -Dijo el primero: pon entre tu y yo un ladrillo; y yo diré: es mío. Tu dirás: no, es mío. Entonces nacerá la pelea. Entonces pusieron el ladrillo en medio y dijo uno: es mío. -Dijo el otro: no, es mío. Repuso el primero: bueno, que sea tuyo, quítalo y vete con Dios. Se fueron juntos y no pudieron pelearse". Desde 1969 su memoria ha sido limitada a los calendarios locales.
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Santa ÚRSULA y compañeras. M. c. 386.

Martirologio Romano:En la ciudad de Colonia, en Germania, conmemoración de las santas vírgenes que entregaron su vida por Cristo, en el lugar de la ciudad donde después se levantó una basílica dedicada a santa Úrsula, virgen inocente, considerada como la principal del grupo

En el siglo IX se descubrió en Colonia, Alemania, en una iglesia del siglo VI, un epígrafe enrollado que comienza así:" Martirio de Ursula y 11.000 vírgenes". Parece que fueron muchas menos. Es un documento que engloba el martirio de estas vírgenes en el lugar sobre el que se construyó una iglesia

Se supone que era hija de un rey de Gran Bretaña, y que cuando tenía años, fue pedida en matrimonio por los embajadores de un monarca pagano, Conan el Bretón, ella aceptó exigiendo que su prometido se bautizase y la acompañe en peregrinación a Roma; embarcó con un séquito de 11.000 vírgenes en una nave que capitaneaba un ángel y que remontó el Rin hasta Basilea. Después de cruzar los Alpes, fueron recibidos en Roma por el papa Ciríaco, pero en el viaje de regreso toda la expedición murió asaetada por los hunos ante las puertas de Colonia. Se dice que la última en morir fue Úrsula, que al negarse casarse con el propio Atila, la mató de un flechazo. Hasta aquí la leyenda.
Posiblemente fuera una mártir con 11 compañeras en Colonia en el siglo IV. Entre ellas está Aurelia de Estrasburgo, Auta, Córdula, Cunera, Bega, Eduvigis de París, Eufrosina, Mabilla, Odila, Pinosa de Essen, Embeth, Warbeth y Wilbeth. Su culto fue suprimido en 1969.
El culto a santa Úrsula y a sus compañeras se extendió muy pronto, y se levantaron muchas iglesia en su honor. En el siglo XIII la Sorbona la adoptó como patrona y lo mismo ocurrió en las universidades de Coimbra y de Viena.
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San MALCO. M. c. 390.

Martirologio Romano:Conmemoración de san Malco, monje, del que san Jerónimo expuso por escrito el testimonio de su ascesis y de su vida en Maronia, cerca de Antioquía

Los datos que poseemos sobre san Malco, proceden de san Jerónimo, quien afirma haberlos oido de labios del propio Malco. Hallándose en Antioquía, hacia el año 375, Jerónimo visitó la ciudad de Maronia, que distaba unos cincuenta kilómetros, y conoció ahí a un anciano muy piadoso llamado Malco. Interesado por lo que había oído contar sobre él, Jerónimo interrogó personalmente a Malco, quien le refirió su historia. Había nacido en Nísibis y era hijo único. Desde muy joven, determinó consagrarse enteramente a Dios. Como se sintiese inclinado a casarse, huyó inmediatamente al desierto de Calcidia para reunirse con unos ermitaños.

A los pocos años, se enteró de la muerte de su padre y pidió permiso a su abad para ir a consolar a su madre. El abad no vio con buenos ojos el proyecto y advirtió a Malco que era una sutil tentación del demonio. Malco insistió en que había heredado de su padre algún dinero con el que pensaba contribuir al ensanchamiento del monasterio, pero el abad, que era un hombre de Dios y sabía a qué atenerse, no se dejó persuadir y rogó a su joven discípulo que renunciase al proyecto. Sin embargo, Malco pensó que tenía el deber de ir a consolar a su madre y partió en contra la voluntad de su abad.

La caravana en la que viajaba Malco fue atacada por los beduinos, entre Alepo y Edesa, y uno de los cabecillas lo tomó prisionero junto con una joven y condujo a ambos al corazón del desierto, más allá del Eufrates. Ahi Malco se vio obligado a pastorear los rebaños del beduino, cosa que no le desagradaba. El amo de Malco, que estaba muy satisfecho con él, decidió buscarle una compañera. Cuando el beduino ordenó a Malco que contrajese matrimonio con su compañera de cautiverio, éste se alarmó, dado que era monje y sabía que la joven era casada. Sin embargo, según parece, la joven no se oponía al proyecto. Pero cuando Malco declaró que estaba dispuesto a suicidarse antes que contraer matrimonio, la joven, herida en su amor propio, le dijo que no tenía el menor interés por él y que podían simplemente fingir que estaban casados para complacer a su amo. Así lo hicieron, por más que la situación no satisfizo del todo a ninguno de los dos. Malco confesó a Jerónimo: "Llegué a querer a esa mujer como a una hermana, pero sin poder tenerle la confianza que se tiene a una hermana."

Un día en que Malco le propuso a su compañera huir y así lo hicieron; después de un hecho milagroso consiguieron despistar a sus perseguidores.

Al cabo de diez días, llegaron a un campamento romano en Mesopotamia. El  capitán, a quien refirieron su historia, los envió a Edesa. Malco retornó más tarde a su ermita de Calcidia y fue a terminar sus días en Maronia, donnde le conoció san Jerónimo. Su compañera de cautiverio no consiguió encontrar a su marido. Entonces, acordándose del amigo con el que había compartido tantas penas y que la había ayudado a escapar, fue a establecerse cerca de él, sin impedirle el servicio de Dios y de sus prójimos. Ambos murieron a edad muy avanzada.
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Beato PEDRO CAPUCCI. (1390-1445)

Martirologio Romano:En la ciudad de Cortona, en la Toscana, beato Pedro Capucci, presbítero de la Orden de Predicadores, el cual, meditando sobre la muerte, se ejercitó en la vida espiritual y con su predicación exhortó a los fieles a evitar la muerte eterna

Poseemos muy pocos datos acerca de la vida del beato Pedro, debido a que los archivos del convento de Cortona, donde vivió la mayor parte de su vida, quedaron destruidos durante un incendio.

Nació en Tiferno (Cita di Castello), en el seno de la familia Capucci. A los quince años tomó el hábito de Santo Domingo. En el convento de Cortona, donde hizo el noviciado bajo la dirección del beato Lorenzo de Ripafratta, conoció a los beatos Antonino Pierozzi y a Juan de Fiesole (fray Angélico).

El beato Lorenzo le recomendó que se dedicase más bien a la contemplación que a la acción, pero las lecciones del Breviario hacen notar que Pedro estaba siempre pronto a ejercitar los ministerios sacerdotales con cuantos se lo pidiesen, tanto dentro como fuera del monasterio.

Se refieren varios milagros obrados por este beato. Una vez, encontró en la calle a un hombre de mala vida y le detuvo para decirle: "¿Qué maldad estás tramando?, ¿Cuánto tiempo vas a seguir añadiendo pecado sobre pecado? No te quedan más que veinticuatro horas de vida, al fin de las cuales, tendrás que dar cuenta a Dios de tus actos". El hombre se intranquilizó, pero no hizo caso. Aquella misma noche sufrió un grave accidente y, en seguida mandó llamar al beato Pedro, con quien se confesó humildemente antes de morir.
El beato solía predicar con una calavera en la mano; se le conoció como el "predicador de la muerte"
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Santa LAURA MONTOYA (de Santa Catalina de Siena). (1874-1949).

Martirologio Romano: En el lugar de Belencito, cerca de Medellín, en Colombia, santa Laura de Santa Catalina de Siena Montoya y Upeguí, virgen, que, con notable suceso, se dedicó a anunciar el Evangelio entre los pueblos indígenas que aún desconocían la fe en Cristo y fundó la Congregación de las Hermanas Misioneras

Nació en Jericó (Colombia), se llamaba María Laura de Jesús Montoya y Upegui. Cuando tenía 13 años, su padre fue asesinado, en cruenta guerra fraticida por defender la religión y la patria; sufrió la confiscación de sus bienes por parte de sus enemigos y dejó a su familia en la más estrema pobreza y por esta causa la familia tuvo que separarse; Laura fue a vivir a casa de su abuelo en la finca de la Víbora en Amalfi, y de su madre aprendió a perdonar y a fortalecer su carácter con cristianos sentimientos. La lectura de la Escritura, la llevaron a la oración contemplativa. Creció sin estudios, por las dificultades de su pobreza y la itinerancia de su horfandad.

En 1886 asistió al colegio del Espíritu Santo en Medellín y en 1889 ingresó en la Normal de Medellín donde alcanzó el título de maestra. Ejerció en varios pueblos de Antioquia, labor que ejerció con éxito y luego finalmente fue directora del colegio de la Inmaculada de Medellín. Quiso ser carmelita, pero abandonó su sueño para ser misionera entre los indios de Colombia.

En 1914, apoyada por monseñor Maximiliano Crespo, obispo de Santa Fe de Antioquia, fundó la Congregación de las Hermanas Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, con el fin de evangelizar a los indígenas y cambió su nombre por el de Laura de Santa Catalina de Siena. Fue una mujer de grandes virtudes, que se dejó llevar siempre por el Espíritu Santo. Llegó a ser una erudita de su tiempo, una pedagoga connotada, escritora castiza, mística profunda por su experiencia de la oración contemplativa. Comprendió la dignidad humana y la vocación divina del indígena.

Quiso insertarse en su cultura, vivir como ellos en pobreza, sencillez y humildad de esta manera derribar el muro de discriminación racial que mantenían algunos líderes civiles y religiosos de su tiempo. La solidez de su virtud fue probada y purificada por la incomprensión y el desprecio de los que la rodeaban, por los perjuicios y las acusaciones de algunos prelados de la iglesia que no comprendieron en su momento, aquel estilo de ser "religiosas cabras". Escribió las "Voces Místicas", inspirada en la contemplación de la naturaleza y su “Autobiografía”. Pasó nueve años en silla de ruedas sin dejar su apostolado de palabra y de su pluma. Murió en Medellín, conocida como la "maestra de los indios".
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Santa MARÍA BERTILIA BOSCARDÍN. (1888-1922).

Martirologio Romano:En Treviso, en Italia, santa María Bertila (Ana Francisca) Boscardin, virgen de la Congregación de las Hermanas de Santa Dorotea de los Sagrados Corazones, que en su trabajo en un hospital se mostró solicita de la salud corporal y espiritual de los enfermos


Anna Francesca Boscardín era una muchacha campesina nacida en Brendola, cerca de Vicenza, en el seno de una familia de agricultores. Trabajó en los campos, frecuentó la escuela unos pocos años y trabajó como criada en las casas del poblado. Le gustaba la vida parroquial y formó parte de la Unión de las Hijas de María, enseñando el catecismo a los niños. Desde joven se caracterizó por su espiritualidad mariana.< A los 17 años, por indicación de su párroco, se hizo religiosa de las Maestras de Santa Dorotea, Hijas de los Sagrados Corazones, y tomó el nombre de María Bertilia. En su comunidad, como no la consideraron ni muy despejada, ni capaz de hacer grandes cosas, le confiaron los quehaceres de cocina. Al ingresar ya había dicho: "Soy una pobre cosa, una gansa. Enséñeme. Quiero convertirme en una santa". Profesó en 1907, y fue enviada a Treviso, donde trabajó en un asilo infantil, y al estallar la I Guerra Mundial, ejerció como enfermera en un hospital militar cerca de Como; allí despertó grandes admiraciones por su serenidad durante los bombardeos y su abnegada solicitud para con los enfermos, a los que logró atraerlos a la fe a muchos de ellos. Consiguió con gran esfuerzo el diploma de enfermera. En 1910, tuvo que someterse a una operación para extraerle un tumor cerebral. Al concluir la guerra, una superiora decidió que, debido a su escasa instrucción y a sus cortas luces, sólo podían encomendársele tareas serviles, y pasó a una lavandería, aunque en 1919 volvió al asilo de Treviso. Su salud nunca había sido buena, y una dolorosa enfermedad le llevó al quirófano del que no saldrá con vida. Entonces la comunidad se dio cuenta que la "tonta" de sor Bertilia había dejado un recuerdo imborrable en quiénes la habían conocido. Su tumba colocada inicialmente en el cementerio de Treviso, se convirtió en centro de peregrinación popular. Hoy sus restos descansan en la capilla de la casa madre de Vicenza. Dejó escrita su vida en su “Diario espiritual”.
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OTROS SANTOS DEL DÍA:


Santos Dasio,Zótico y Cayo. M. c. 303.
Martirologio Romano:
En Nicomedia en Bitinia, hoy Turquía, santos Dasio, Zótico y Cayo, que, domésticos de Diocleciano, injustamente acusados del incendio del palacio imperial, fueron condenados a muerte y ahogados en el mar con pesadas piedras atadas al cuello

Es un grupo de 15 soldados martirizados en Nicomedia, durante la persecución de Diocleciano.

Santa Odilia de Huy. M. c. 238, 386, 433
Una de las Once mil vírgenes que acompañaron a santa Úrsula, quien fue asesinada por los hunos junto a sus jóvenes hermanas Ida e Ima, bajo los muros de Colonia, al regresar de una peregrinación a Roma. Sus restos fueron trasladados al monasterio de Huy.

San Viator de Lyon. M. 400.
Martirologio Romano:>En Lyon, de la Galia, conmemoración de san Viator, lector, que, discípulo y ministro del obispo Justo de Lyon, siguió a éste en su retiro a Egipto y en su muerte

Catequista y lector del obispo de Lyon, san Justo. Siempre estuvo al lado de su arzobispo; como un fiel servidor y como un humilde admirador de su maestro. Y esto llegó a tal grado, que un día san Justo quiso retirarse de todos los honores, desapareció de su tierra y se fue al desierto de Egipto. El fiel Viator se fue con él. Los fieles de Lyon sintieron su falta y fueron a buscarlos para hacerlos regresar. No fue posible. Dijeron que no. El emisario lionés se quedó con ellos. Viator murió más tarde que su maestro y sus cuerpos fueron trasladados a Lyon.

San Severino de Burdeos. M. c. 420.
Martirologio Romano: En Burdeos, de Aquitania, san Severino, obispo, que, originario de las regiones de Oriente, fue recibido calurosamente por san Amando, que le quiso como su sucesor
Parece que nació en Oriente, según san Gregorio de Tours; fue el cuarto obispo de Burdeos (405-420).


>Santa Celina. M. 458
Martirologio Romano: En Laon, ciudad de la Galia, santa Celina, madre de los santos obispos Principio de Soissons y Remigio de Reims
Madre de san Remigio, obispo de Reims y san Principio, obispo de Soissons. Era ciega. San Montano, monje también ciego, profetizó que el nacimiento de su hijo san Remigio y le curaría de su ceguera.


San Wendel(c.554.-c. 617).
Martirologio Romano:En Tréveris, de Austrasia, san Vendelino o Wendel, eremita

Fue el hijo de un rey escocés; después de una juventud piadosa, en secreto dejó su hogar para unirse a una peregrinación a Roma. A su regreso, se estableció como un ermitaño en Westricht en la diócesis de Trier. Cuando un gran terrateniente lo acusó de su vida improductiva, entró a su servicio como cuidador de ganado. Posteriormente, un milagro obligó a dicho señor a permitirle regresar a su soledad. Entonces Wendel estableció una compañía de ermitaños, de la cual surgió la Abadía benedictina de Tholey.

Fue consagrado abad aproximadamente en 597, de acuerdo a las últimas leyendas. Aparentemente, Tholey fue fundado como un cuerpo colegiado aproximadamente en 630. Es difícil decir que tan confiables son sus últimos biógrafos.
Al rededor de la iglesia que se edificó su tumba se fundó la ciudad de Sankt Wendel, cerca de Tréveris. Su festividad sólo la celebra la diócesis de Trier.


San Maurón de Marsella. M. c. 804
Martirologio Romano: En Marsella, ciudad de la Provenza, en la Galia, san Mauronto, obispo, que fue también abad del monasterio de san Víctor

Abad de San Víctor en Marsella y, hacia el 767, fue elegido obispo de la ciudad.



Martirologio Romano:
En Seúl, en Corea, san Pedro Yu Tae-ch’Ol, mártir, que a los trece años exhortaba a los compañeros de cárcel a aceptar los tormentos, consumando su martirio al recibir cien azotes y ser estrangulado
Hijo de san Agustín Yu Chin-Gil. Tenía 13 años, y se mantuvo firme y constante en la confesión de la fe hasta el martirio junto a su padre. Mártir en Seúl.
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