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Santoral del 12 de Diciembre

Nuestra Señora de Guadalupe La Virgen se apareció a Juan Diego y nos deja una muestra de su gran amor. 12 de diciembre
Alejandro, Santo Patrono de Kempten
Amalia, Santa Mártir
Corentino de Quimper, santo Obispo
Finiano de Clonard, Santo Obispo
Bartolo o Bartolomé Buonpedoni, Beato Presbítero
Santiago Capocci de Viterbo, Beato Ermitaño de San Agustín
Pio Bartosik (Ludwik Pius)n, Beato Mártir Polonia
Juana Francisca F. de Chantal, fundadora; Sinesio, Dionisia, Mercuria, Epímaco, Alejandro, Hermógenes, Donato, Eulogio, Arsenio, Geroncio, Marcial, Majencio, Constancio, Crescencio, Justino, mártires; Florencio, abad; Corentino, Diogeniano, obispos; Bertoaria, abadesa

SAN CORENTINO Obispo y Confesor (365-460)
Cualquiera que beba de esta agua que yo le daré
nunca volverá a tener sed.
(Juan, 4, 13).

San Corentino se retiró a un desierto y en él obtuvo de Dios una fuente que le proporcionaba agua de la que tenía necesidad. El duque de Bretaña, yendo de caza, lo encontró en el fondo de una floresta y le hizo edificar un monasterio. En seguida le fue confiado el obispado de Cornouailles (o Quimper). Como tantos otros lugares donde vivieron santos obispos o abades de monasterios, la naciente ciudad de Quimper tomó su nombre y se llamó Quimper Corentino.


MEDITACIÓN SOBRE LOS GOZOS DEL PARAÍSO

I. Los placeres de este mundo se parecen a aguas fangosas que no podrían quitar la sed. ¿Has oído alguna vez a un avaro, acaso, a un ambicioso o a un voluptuoso, decir: Basta? ¿Tú mismo podrías tal vez decir que alguna vez estuviste plenamente satisfecho de la posesión de un bien creado? ¿No faltó acaso algo a tu felicidad? Señor, he sido desgraciado cuando te abandoné, a Ti, fuente viva de verdaderos placeres; dad me, Señor, el agua de vuestra santa gracia: sólo ella es capaz de apagar mi sed.

II. En el cielo, Dios te contentará plenamente: el cielo no es otra cosa que la posesión de un bien infinito, universal y eterno, capaz, dicho en una palabra, de contentar todos nuestros deseos. Sí, Señor, me saciaré cuando me hayas manifestado vuestra gloria. Beberé a grandes tragos en los torrentes de delicias que riegan la Jerusalén celestial. Ya nada temeré, nada desearé, nada amaré sino a Vos y en Vos poseeré todos los bienes imaginables.

III. Para llegar a esta venturosa estancia, hay que beber aquí el cáliz de la Pasión de Jesús, hay que mojar el propio pan con lágrimas y pasar esta vida suspirando y gimiendo. Es preciso, además, extraer el agua viva de las fuentes del Salvador, frecuentar los sacramentos, meditar la Pasión del divino Maestro e imitar sus virtudes. En una palabra, date a Dios durante tu vida y lo poseerás durante la eternidad. El reino de los cielos tiene un precio, ese precio eres tú, date a ti mismo y lo obtendrás.

El pensamiento del cielo
Orad por los obispos.

ORACIÓN

Haced, oh Dios omnipotente, que la augusta solemnidad del bienaventurado Corentino, vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.


NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE.


Martirologio RomanoBeata María Vírgen de Guadalupe en Méjico, a su ayuda maternal el pueblo de fieles implora humildemente numeroso en la colina de Tepeyac cercana a la ciudad de Méjico, donde ella se apareció, saludándola con confianza como la estrella de la evangelización del pueblo y sustento de los indígenas y de los pobres

La aparición, el 9 de diciembre de 1531, de la "Morenita" al indio Juan Diego, en Guadalupe, en Méjico, es un evento que ha dejado un surco profundo en la religiosidad de la cultura mejicana. El hecho guadalupano fue un caso de "inculturación" milagrosa: meditar sobre este evento significa hoy ponerse en la escuela de María, maestra de humanidad y de fe, anunciadora y sierva de la Palabra, que debe resplandecer en todo su fulgor, como la imagen misteriosa sobre la tilma del vidente mejicano que la Iglesia recientemente ha proclamado santo. 

Las apariciones tuvieron lugar en 1531, ocurriendo la última el 12 de diciembre de ese mismo año. La fuente más importante que las relata es el “Nican mopohua”, atribuido al indígena Antonio Valeriano (1522-1605) y publicado en 1649 por el presbítero Miguel Sánchez en su libro “Imagen de la Virgen María Madre de Dios de Guadalupe”, contribuyendo a divulgar ampliamente la devoción guadalupana pero aquí presentamos un resumen de la misma:

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Cuando Juan Diego pasaba por el Cerro del Tepeyac para llegar a Tlatelolco, escuchó el canto de muchos pájaros y una voz que le decía: "Juanito, el más pequeño de mis hijos, ¿a dónde vas?". Al volverse Juan Diego vio una Señora muy hermosa.

Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

Juan Diego salió de la casa del Obispo muy triste porque no le creyó. Entonces fue al Cerro del Tepeyac a pedirle a la Virgen que mejor mandara a un hombre más importante porque a él no le creían.

La Señora le dijo a Juan Diego que volviera el domingo a casa del Obispo. Esta vez, el Obispo le dijo que le trajera una señal, es decir, una prueba de que la Señora de verdad era la Virgen.

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

Dos días más tarde, el día 12 de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo: "Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".
Juan Diego fue de nuevo a ver al Obispo y le dijo que la Virgen le había mandado la prueba de que Ella era realmente la Virgen.
Al soltar su tilma, las rosas cayeron al suelo y apareció dibujada en la tela la preciosa imagen de la Virgen de Guadalupe.

Fue entonces cuando el Obispo creyó que la Virgen quería que le construyeran en ese lugar un templo.

El Nican mopohua dice que la Virgen le reveló el nombre «Guadalupe» a Bernardino cuando este se encontraba enfermo de gravedad. Los críticos escépticos opinan que es imposible que la Virgen se haya nombrado a sí misma Guadalupe ante el anciano, ya que Juan Bernardino no entendía la lengua castellana traída por los españoles al Nuevo Mundo, por tanto el diálogo tuvo que haberse desarrollado en la lengua nativa, que era el náhuatl (lengua viva hablada por más de 2,5 millones de personas), en la que no existen las consonantes g ni d.

Una explicación de este error podría ser que la aparición haya dicho que era la Virgen Tequatlasupe, y que debido a que para los españoles era muy difícil de pronunciar ese nombre? los españoles la llamaron «Virgen de Guadalupe» (relacionándola con la Virgen de Guadalupe extremeña).
El obispo de México probablemente tenía interés en que el nombre de la virgen fuera el de Guadalupe, para así contar con la simpatía de Hernán Cortés, quien era devoto de la Virgen de Guadalupe patrona de su región (Extremadura, España) y que llevaba consigo una imagen de madera.

Una segunda explicación es que quizá la Virgen de Guadalupe se comunicase en el idioma nativo de Juan Diego Cuauhtlatoatzin, pero usó su nombre de Guadalupe (extremeño de origen árabe).

Según algunos guadalupanos, el nombre de la Virgen de Guadalupe podría ser una deformación de un nombre original desconocido pronunciado en idioma náhuatl con el que el indígena Juan Diego Cuauhtlatoatzin habría mencionado a la Virgen que se le había aparecido.

Varios escritores han tratado de identificar palabras en idioma náhuatl que suenen parecido a Guadalupe y tengan algún significado religioso, para que pudieran ser el nombre que dijo la Virgen:

Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

LA TILMA DE JUAN DIEGO

La tilma en la cual la imagen de María apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.
Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.
Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.
La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el año de 1622.

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

RECONOCIMIENTOS:
La tilma permaneció un tiempo en la capilla del Obispo Fray Juan de Zumárraga. El 26 de diciembre de 1531 lo trasladaron a una ermita construida al pie del Tepeyac.

En 1754, Benedicto XIV nombró a al Virgen de Guadalupe patrona de la Nueva España, desde Arizona hasta Costa Rica.
El 12 de octubre de 1895 se llevó a cabo la coronación pontificia de la imagen, concedida por León XIII.
En 1904, San Pío X elevó el santuario de México a la categoría de Basílica y en 1910 proclamó a la Virgen de Guadalupe, Patrona de toda América Latina y Filipinas.

En 1945, Pío XII le dio el título de la Emperatriz de América. El beato Juan XXIII la tituló "La Misionera Celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas". El 12 de Octubre de 1976 se inauguró la nueva Basílica de Guadalupe.

El 6 de mayo de 1990, en la Basílica de Guadalupe (México), Juan Pablo II presidió la solemne beatificación de Cuauhtlatoatzin. En la homilía, el papa tituló a Juan Diego Cuauhtlatoatzin «el confidente de la dulce Señora del Tepeyac»

El miércoles 31 de julio de 2002, Juan Diego Cuauhtlatoatzin fue canonizado por el propio Juan Pablo II en una celebración realizada en la ciudad de México, durante uno de sus viajes apostólicos.
Miles de personas de México y del mundo entero, visitan cada año la Basílica de Guadalupe, en donde está la hermosa pintura que la Virgen pintó a Juan Diego en su manto para pedirle a Nuestra Madre su amor, su protección y su ayuda. MEMORIA FACULTATIVA.


San FINIANO DE CLONARD. M. c. 549.


Martirologio RomanoEn Clonard, de Hibernia (hoy Irlanda), san Finiano, abad, que fundó muchos monasterios y fue padre y maestro de una ingente multitud de monjes.

Finiano de Clonard fue el más distinguido de los santos de Irlanda en el período inmediatamente posterior al de San Patricio. 

Nació en Myshall (Irlanda). Los relatos de su vida están llenos de contradicciones y anacronismos. Tres siglos después de su muerte, se creía que había pasado largo tiempo en Gales, siendo ya monje benedictino. Se cuenta que estuvo algún tiempo en el monasterio de san Cadoc de Nantcarfan, y que acabó milagrosamente con las plagas que echaban a perder las cosechas de la isla en el estuario de Severn, llamada actualmente Flatholm. Entre otros muchos milagros que se le atribuyen, se dice que salvó a sus huéspedes de los piratas sajones, haciendo que un terremoto se tragase el campamento de los invasores. Finiano tenía la intención de hacer una peregrinación a Roma con san Cadoc, pero un ángel le disuadió de ello y le ordenó que volviese a Irlanda. Aunque es imposible probarlo en detalle, parece que Finiano estuvo bajo la influencia de san Cadoc, san Gildo "el Sabio" y otros monjes ingleses, por la importancia que le atribuía a los estudios y el énfasis que ponía en la superioridad de la vida monástica. 

A su regreso a Irlanda, donde, fue creado obispo, el santo fundó varias iglesias en Leinster y las escuelas y monasterios de Aghowle y Mugna. En este último monasterio se tramó contra él una conspiración, en efecto, Cormac, el hijo del reyezuelo del lugar, indujo a su hermano mayor, Crimtan a que persiguiera al santo, con la esperanza de que así pereciese en la empresa. El siniestro plan de Cormac tuvo éxito hasta cierto punto, ya que Crimtan trató de expulsar a Finiano por la fuerza y, al hacerlo, se rompió la pierna. 

El monasterio más importante de Finiano estaba situado en Clonard de Meath. Poco después de la llegada del santo a ese sitio, fue a visitarle un pagano de cierta edad llamado Fraechman, que era un mago muy famoso. Finiano le preguntó si su arte procedía de Dios o de alguien más. Fraechman replicó: "A vos toca averiguarlo". Finiano repuso: "Muy bien. Decidme entonces dónde se halla el sitio de mi resurrección". "No en la tierra, sino en el cielo", fue la respuesta. El santo le dijo: "Tratad otra vez de adivinarlo" . Fracchan volvió a dar la misma respuesta. "Tratad otra vez", le dijo Finiano levantándose de su asiento. Entonces el mago, comprendiendo que Finiano se estaba burlando de él, le respondió: "El sitio de tu resurrección es el sitio en el que estabas sentado". La réplica del mago resultó cierta, ya que la sede de Finiano era Clonard, donde tuvo el santo muchos discípulos, y sus enseñanzas produjeron una verdadera resurrección de la religión y el saber. Según se dice, llegó a tener 3.000 discípulos, por lo que se le llamó "el maestro de los santos de Irlanda", o simplemente "El Maestro" y se dijo de él que irradiaba bondad y sabiduría para iluminar al mundo, lo mismo que el sol desde lo alto del cielo".  Allí tuvo como discípulos a muchos de los llamados "doce Apóstoles de Irlanda", entre ellos santos Columba, Brendano. 

Varios santos muy posteriores debieron su santidad a las enseñanzas de san Finiano. Fue famoso por su conocimiento de la Sagrada Escritura y su celebridad de exegeta se perpetuó durante muchos siglos en Clonard. Pero la escuela bíblica sufrió mucho durante las invasiones de los daneses y de los normandos; finalmente, a principios del siglo XIII, el monasterio de Clonard dejó de ser el centro religioso de la diócesis de Meath y se transformó en monasterio de agustinos, en cuyas manos estuvo hasta el siglo XVI. Tanto en sus viajes misioneros como durante su estancia en Clonard, Finiano, que murió durante la epidemia de fiebre amarilla, ofreció su vida por sus compatriotas, la fiesta de san Finiano de Clonard se celebra en toda Irlanda. Aunque suele venerársele como obispo, es dudoso que lo haya sido.


Santos EPÍMACO y ALEJANDRO. M. 250.


Martirologio RomanoConmemoración de los santos mártires de Alejandría Epímaco y Alejandro, que bajo el emperador Decio, después de una larga prisión y varios suplicios, fueron finalmente quemados vivos por su fe en Cristo. Junto a ellos sufrieron la pasión las santas Amonaria, virgen, Mercuria, Dionisia y otra segunda Amonaria, las cuales, por la vergüenza del juez que las mujeres obtuvieron lo mejor de él y ante el temor que, después de someterlas a suplicios inauditos, pudo ser vencido por su firmeza, ordenó que fueran decapitadas lo más pronto posible

Fueron arrestados y procesados en tiempos del emperador Decio, en Alejandría de Egipto. 

Según la Passio que se les atribuye, los dos cristianos, se obstinaron en rechazar la apostasía y a ofrecer sacrificios al emperador, fueron encarcelados en una terrible carcel llenos de cadenas. Después de muchos tormentos, Epímaco y Alejandro fueron arrojados en una fosa llena de cal viva, que los llevó a la muerte. Otros autores dicen que murieron en la hoguera.

En las Actas, las que escribe Dionisio de Alejandría, se dice: "Con estos murieron también cuatro mujeres. A Amonaria santa virgen, la mando atormentar el juez muy a porfía, pues había ella empezado a declarar que no pronunciaría palabra que él le mandase; y como hizo verdadero su dicho, fue conducida al suplicio. Las demás: la muy venerable anciana,Mercuria, y Dionisia, madre de muchos hijos, a los que, sin embargo, no amó por encima del Señor, por sentir el juez vergüenza de seguir atormentando sin objeto alguno y ser vencido de mujeres, murieron al filo de espada, sin pasar por los tormentos, pues los había sufrido por todas su abanderada Amonaria". 

La historia de estos mártires se liga a una de un juez de Roma, llamado san Gordiano, que después de confesar su fe, lo enterraron en la tumba de Epímaco, que se encontraba en esos momentos en Roma, y que algunos celebran el 10 de Mayo. 

San ISRAEL. (950-1014).

Martirologio Romano
En Le Dorat, de la comarca aquitana de Limoges, san Israel, presbítero y canónigo regular, el cual fue de gran ayuda al obispo en la predicación de la Palabra de Dios

Nació en el Dorat a la puerta de Dinsac. Sus padres, ricos y virtuosos, lo elevan en el amor y el temor de Dios. Lo ofrecen de buen corazón al servicio del divino Maestro en el famoso Capítulo regular del Dorat, donde después de una santa y sabia formación, él es nombrado canónigo. El obispo de Limoges Hilduin le confirió el sacerdocio a pesar de la resistencia de su humildad. Su caridad fue legendaria. Por todas partes donde se encuentran la miseria y el sufrimiento, Israel está allí para aliviar, confortar y curar.

 Incomparable por su ciencia y la rectitud de su juicio, se preocupó tando del alma como del cuerpo de sus hermanos. Su talento de educador llamó, de nuevo, la atención del obispo Hilduin que le confió la instrucción y la formación de los jóvenes clérigos de su escuela episcopal. él fue en realidad su consejero, al mismo tiempo que el Capítulo del Dorat lo nombraba superior. Limoges era una ciudad gobernada bajo la autoridad del Rey y por ello el obispo es el encargado de administrar justicia. éste juzgó que no podía tener mejor compañía y consejero que la de Israel, mientras impartiera justicia en su territorio. Israel recibió grandes honores en el tribunal de Robert le Pieu, pero esto no le hizo olvidar su Capítulo y en cuanto pudo, regresó a Dorat. 

Una aventura desastrosa y dramática le obligó a alejarse de nuevo. Los monjes de la abadía de San-Junien, fueron todos masacrados en la parroquia del Etagnac, mientras percibían el diezmo. El prior Itier muere de pena. La iglesia de San-Junien está en gran peligro. El Papa encargó a Israel, con el título de preboste, el restablecimiento de este centro religioso. Pronto el Capítulo de San-Junien fue comparable en tamaño y en santidad al del Dorat.

En 1006, después de haber nombrado a su sucesor, Israel volvió de nuevo a la comunidad del Dorat. Empleó los últimos años de su vida a formar religiosos. Cuidó muy especialmente de la educación de san Teobaldo de Dorat. Un año antes de su muerte, Israel tuvo la alegría de ver la fundación de la actual Colegiata, en sustitución de la antigua iglesia destruida por un incendio. Desgastado por la edad, agotado por su actividad incansable y sus privaciones, Israel murió lleno de méritos. Su simple tumba de piedra no tardó en ser el teatro de numerosos milagros. 



San VICELINO. (c.1086-1154).


Martirologio RomanoEn Neumunster, de Holstein, en Alemania, muerte de san Vicelino, obispo de Oldenburgo, el cual se dedicó con interés a la evangelización de los eslavos.

Nació en Hameln, a orillas del Weswr. Hizo sus estudios en la escuela de la catedral de Paderborn y llegó a ser director de la escuela de Bremen y canónigo de la catedral de dicha ciudad. Después de recibir la ordenación sacerdotal de manos de san Norberto en Magdeburgo, empezó a evangelizar a los wendos y a otras tribus en 1126. Su apostolado duró más de veinte años. 

San Vicelino se estableció primeramente en Lübeck y fundó ahí la primera iglesia. Poco después de la llegada de Vicelino, murió su protector, de suerte que el santo tuvo que emigrar a Wippenthorp, cerca de Bremen. Era incansable en la predicación y la enseñanza, y tuvo gran éxito en la evangelización, pero las guerras le obligaron a recomenzar varias veces el trabajo, como sucedió a tantos otros misioneros de la época. Con el deseo de establecer un centro permanente, Vicelino fundó en Hostein el monasterio de canónigos agustinos, que más tarde se llamó Neümunster. Uno de los discípulos que tuvo ahí, fue el cronista Helmold. Más tarde, el santo fundó otro monasterio de Högersdorf y empezó a construir un tercero en Segber. Los misioneros obraron numerosas conversiones. 

Todo iba bien, cuando una súbita catástrofe destruyó su obra. En efecto, los piratas obotritos invadieron la región, la devastaron, la saquearon e incendiaron las casas, ensañándose particularmente contra los cristianos, a los que mataron o expulsaron del país. Los misioneros de Lübeck consiguieron huir a tiempo y se ocultaron en los pantanos, con el agua hasta el cuello, hasta que llegaron sanos y salvos a Bishorst. Sin embargo, el beato Volker, a quien se califica de "hermano de gran sencillez", pereció por la espada. Los otros monjes lograron escapar con los libros y reliquias del monasterio, que fue arrasado.

A pesar de la oposición de Federico Barbarroja, fue elegido obispo de Staargard (actualmente Oldenburg) de Holstein, en 1149. No consta que haya llegado a tomar posesión de la sede. Como quiera que fuese, una parálisis lo inmovilizó tres años más tarde. Pasó los dos últimos años de su vida amargado por la enfermedad y el sufrimiento, en la abadía de Neumünster, donde murió. Su fiesta sigue celebrándose en el noroeste de Alemania.


Beato BARTOLO BUONPEDONI. (1228-1300).


Martirologio RomanoEn el pueblo de Celloli en Toscana, beato Bartolo Buonpedoni, sacerdote, que, enfermo durante sesenta años por lepra, dejó el cuidado de la parróquia y, vestido con el hábito de la Tercera Orden de San Francisco, dio pacientemente asistencia a todos los que estaban en el hospital donde vivió encerrado
Nació en el castillo de Mucchio en San Giminiano (Toscana). Hijo de los condes de Mucchio. Llegó a Pisa para huir de un matrimonio que le querían imponer sus padres, porque era hijo único y heredero del título, y él quería entrar en la carrera eclesiástica. 

En Pisa ingresó en el convento de los benedictinos de San Vito, donde le admitieron como ayudante de enfermería; fue tanto su celo hacia los monjes enfermos que el abad le pidió que ingresara en la vida monástica, pero él contestó que su vida era más pastoral que monacal. Su director espiritual le propuso que se hiciera Terciario franciscano y que hiciera el voto de celibato, ya que él, aun cuando no pudiera ser sacerdote, deseaba de todos modos vivir consagrado a Dios en medio del mundo (otra redacción afirma que en una visión el propio Cristo le pidió que se hiciera Terciario franciscano, como así hizo). 

Realizó los estudios teológicos en el monasterio y los monjes hablaron de él al obispo de Volterra; hacia los 30 años, fue ordenado sacerdote (1258). Fue enviado de párroco a Piccioli y después a Pichena, durante 20 años conmovió al pueblo por su celo excepcional y por su extraordinaria caridad hacia los pobres. Un joven llamado Vivaldo Stricchi, natural de su pueblo, se fue a vivir con él y se hizo Terciario franciscano y fue su ayudante, este joven alcanzará los altares. Pero a los 50 años, se puso enfermo de lepra, y por ello tuvo que retirarse al lazareto de la parroquia de Cellole, en su pueblo de donde fue rector en 1293. Fue llamado el "Job toscano" por su resignación en la desgracia y por asumir el ideal franciscano de la "perfecta alegría" conseguida por la tribulación, siempre acompañado de su fiel beato Vivaldo. Murió como ermitaño en San Giminiano. Copatrón de San Giminiano. 


Beato CONRADO DE OFFIDA. (c.1236/41 - 1306).


Martirologio RomanoEn el lugar de Bastia, cerca de Asís, en la Umbría, beato Conrado de Ofida, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, el cual amó y buscó la humildad y la primitiva pobreza de la Orden.

Nació en Offida en Las Marcas, Italia; entró a los 15 años en el convento franciscano; por humildad interrumpió sus estudios “porque aquella no era su vocación” y porque se veía llamado a los más humildes servicios, a los cuales fue destinado en el convento de Forano. Fue fraile cocinero, cuestante, portero, y robando horas al sueño: contemplativo. Se hizo útil donde iba, obedeciendo siempre a sus superiores, aunque personalmente prefería los lugares solitarios para la contemplación. Por obediencia, aceptó volver a los estudios y recibir el sacerdocio en el Alvernia, y celebrar misa gracias a las peticones de santa Margarita de Cortona. Por obediencia, se hizo predicador.

Conrado se distinguió por el espíritu de penitencia y por la rígida pobreza: “durante cincuenta y cinco años o más llevó tan sólo una túnica de viejo y basto paño, remendada con saco y otras telas, yendo siempre descalzo. Fuera de la túnica, el cordón y los calzones, no quiso tener nunca otras cosas en su vida”. Tuvo un éxito tan grande que jamás se enorgulleció, siempre se creyó el último de los frailes. En 1294 ingresó en el grupo de los espirituales llamados “pobres eremitas del papa Celestino” que fue una excisión del franciscanismo, y disueltos por Bonifacio VIII. Compañero del beato Pedro de Treia. Volvió a su antigua comunidad pidiendo perdón y fue destinado a la Porciúncula, donde en 1303, tuvo la visión de María con el Niño entre los brazos, el cual bendecía a los fieles que habían acudido para el perdón. Murió en Bastia Umbra, cerca de Perugia y su tumba fue meta de peregrinaciones.


 
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