Santoral del 8 de Enero



INDICE

Severino, Santo Predicador
Gúdula, Santa Patrona de Bruselas
Eurosia Fabris, Beata Esposa
Lorenzo Justiniano, Santo Patriarca de Venecia
San JORGE “Kosibita”. M. c. 614.
San NATHALÁN. M. c. 678.
San ERHARDO DE RATISBONA. M. c. 686-707.
San ALBERTO DE CASHEL. s. VIII.
OTROS SANTOS DEL DÍA
VIDEOS
Apolinar, obispo; Luciano, presbítero; Maximinano, Julián, Eladio, Eugeniano, mártires; Severino, abad; Paciente, Máximo, Erardo, Alberto, obispos; Severiana, abadesa; Jocundo


SAN APOLINARIO DE HIERÁPOLIS, Obispo y Confesor
No son justos delante de Dios los que oyen la ley,
sino los que la practican.
(Romanos 2, 13)


San Apolinario fue una de las mayores lumbreras de la Iglesia en el siglo II. Los herejes encontraron en él un temible adversario y los fieles un ardiente defensor contra las acusaciones falsas de que se servían los idólatras para hacerlos odiosos ante los emperadores. En su Apología, recuerda a Marco Aurelio que a las oraciones de los cristianos de la duodécima legión debe su victoria sobre los cuados.

MEDITACIÓN SOBRE LOS DEBERES DEL CRISTIANO

I. Para ser cristiano es preciso creer todo lo que la fe nos enseña. ¡Cuán pocos cristianos hay en el mundo! Nunca se cometería pecado mortal si firmemente se creyese que hay un Dios, un infierno y un paraíso. Ejercita, a menudo, tu fe acerca de estas grandes verdades. Acuérdate de ellas sobre todo cuando el mundo te ofrezca sus placeres seductores y nunca sucumbirás a sus tentaciones.

II. Tus palabras deben ser fieles intérpretes de tu corazón y nada debe salir de tu boca que no sea digno de un cristiano. ¿Sostienes la causa de Jesucristo contra los ataques de los impíos y de los libertinos? ¿Al oírte hablar, no se te tomaría más bien por un discípulo de Epicuro, por un orgulloso, por un avaro, que por un discípulo de Jesucristo? Pesa todas tus palabras antes de pronunciarlas. Rendirás cuenta a Dios aun de la menor palabra inútil. Ninguna digas que sea indigna de un cristiano, imitador de Jesucristo.

III. ¿Tus acciones están de acuerdo con la santidad de tu fe? Ser cristiano es vivir como Jesucristo, obrar como Él, sufrir como Él. Vana es tu fe si las buenas obras no la acompañan. Sin embargo, vives como un pagano y un infiel. ¿Se diría que crees en el infierno, que esperas el paraíso, viendo la facilidad con que ofendes a Dios y el amor que tienes a la tierra? Recuerda el hermoso pensamiento de San Malaquías: En vano soy cristiano si no imito a Jesucristo.

La guarda de los Mandamientos.
Orad por los cismáticos.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, haced, os suplicamos, que la augusta solemnidad del bienaventurado Apolinario, vuestro confesor pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S.


San LORENZO JUSTINIANO. (1381-1456).

Martirologio Romano: En la ciudad de Venecia (hoy Italia), san Lorenzo Giustiniani, obispo, que ilustró a esta Iglesia con su doctrina de sabiduría eterna

De una ilustre familia veneciana, renunció todo su patrimonio para consagrarse a Dios en la vida religiosa, en los canónigos regulares de San Giorgo in Alga. En medio de dificultades e insidias familiares, recorrió la ciudad pidiendo y repartiendo limosnas. Al llegar un día al palacio de su madre, se quedó en el umbral y aceptó tan sólo pan. Su austeridad no admitía concesiones: "Dar satisfacción a los sentidos y querer mantenerse puro es igual que pretender apagar un incendio arrojando leña en él". Todo lo dejó por la sabiduría de Dios, que para él era la oración, la penitencia y la humildad. Siendo aún diácono, en 1404, ayudó a la fundación la Congregación de Canónigos Regulares de Letrán, y en 1407, fue ordenado sacerdote. Dos años más tarde fue elegido superior general de la Congregación, cargo que desempeñó hasta 1424

A principios del siglo XV, el papa veneciano Gregorio XII -cuando Benedicto XIII y Juan XXIII le disputaban la tiara- encargó a Lorenzo el priorato de San Agustín de Vicenza. Pronto volvió al convento de San Jorge. En la peste del 1423, se portó heroicamente. Volvió a pasar otros tres años en Vicenza, ahora de retiro y soledad. Escribió libros ascéticos, muy distintos de los esquemas fríos de la escolástica, dominada entonces por los últimos nominalistas. Escribió tratados como: "Desprecio del mundo"; "Árbol de la vida"; "Humildad"; "Vida solitaria"; "Desposorios del alma con el verbo divino"; "La Eucaristía"; "Los grados de perfección".

Otro papa veneciano, Eugenio IV -el papa unionista del Concilio de Florencia- le nombró obispo de Castelo de Grado, isla adriática, cercana a Venecia en 1433, muy a pesar suyo. Convocó un sínodo de donde salieron sabias constituciones sobre la reforma de la Iglesia. Algunos se molestaron, cuando promulgó un decreto para reprimir el lujo de las mujeres, pero él siguió adelante.

En contra de lo que pudiera parecer, grande fue su ecuanimidad. "Siempre era igual, dice un biógrafo: nadie le vio, ni conmovido por la ira, ni disipado por la prosperidad, ni turbado por el placer, ni encogido por el miedo, ni acobardado por el dolor". Otro autor asegura: "Tuvo un don maravilloso, y es que todos los que habían estado con él se despedían con el alma llena de gozo y de paz. Todo en él inspiraba amor". Cuando en 1447, la peste asoló Venecia, se desveló por los apestados, sin importarle su salud.

En 1451, fue elevado por Nicolás V, a la sede de Venecia. Será el primer patriarca de Venecia. Su vida privada de monje y asceta continuó como en su monasterio de San Jorge. En un lustro realizó una obra ingente. Años de buen gobierno, de acertadas y valientes reformas, que prepararían el camino para Trento. Se desveló especialmente por los pobres a los que entregaba alimentos, ropas y enseres, pero nunca dinero, porque consideraba que éste tenía la facultad de evaporarse en cosas erróneas. A los sacerdotes que no celebraban la Eucaristía, les decía: "Aquellos que no utilizan a su Señor cuando más pueden, demuestran que no le aprecian"; a los religiosos: "La humildad es como un torrente, casi seco en verano y abundante en el invierno y la primavera. También dijo: "Los pobres no me dejan mucho y la única ganancia de un obispo es la virtud. En la prosperidad, basta poca, pero en la adversidad, es necesaria mucha y debe ser magnánima".

Se cuenta que un pariente le pidió ayuda para la dote de su hija, él le respondió: "Si te doy poco, no te bastará; si te doy mucho, otros muchos habran de recibir menos. Los ingresos de la Iglesia pertenecen a los pobres; por eso no me lo tomes a mal si no complazco tus deseos". Desde 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales.
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San SEVERINO DE NÓRICO. M. 482.
Martirologio Romano: En Nórico en el Danubio, en la actual Austria, san Severino, sacerdote y monje: que llegó a este territorio después de la muerte de Atila, jefe de los Hunos, defendió a las poblaciones inermes, amansó a los violentos, convirtió a los infieles, fundó monasterios y se dedicó a todos los que estaban privados de instrucción religiosa

Se piensa que nació en Roma. Llegó en el 454 a Nórica como apóstol, procedente de un monasterio de oriente, probablemente de Egipto o Palestina. Predicó el modo de vivir agustino. No era un sacerdote, ni estaba investido de ninguna autoridad, pero al poco de llegar a la región danubiana, todo el mundo le reverenció y obedeció en la vida cenobítica que inició en Fabiena, y por ello se le considera abad, aunque nunca lo fue. Cristianizó las orillas del Danubio desde Viena a Passau fortaleciendo la fe de los indígenas, amansando a los bárbaros que se iban introduciendo. En la ciudad de Asturis (hoy Stockerau, cerca de Viena) reinaba una gran depravación de costumbres. Por medio de sus encendidos sermones, penitencia, oración, ayuno y limosnas, pretendió convertirlos, pero sólo consiguió burlas y escarnios. Poco después los hunos asolaron la ciudad, Severino predicó en Comagenis (hoy Greinfenstein), donde le creyeron y se pusieron hacer penitencia; parece que tuvo como discípulo a san Antonio de Lerins. Consiguió la conversión de Lorch y de Viena, donde consiguió paliar la hambruna que padeció la ciudad

Predicó a Odoacro (rey de los hérulos que depuso al último emperador romano Rómulo Augusto) que sintió por él un gran respeto, de forma que no atentó contra la vida de la Iglesia, cuando la invasión de Italia. Puso las bases de un orden y de una civilización que servirían de dique a la tumultuosidad de los tiempos. Se negó a ser nombrado obispo, pero fundó monasterios, rescató cautivos, sustentó a los pobres. Tuvo una gran influencia política en su época y poseyó el don de profecía, de discenimiento de espíritus y taumatúrgicos; además cultivó las virtudes de la humildad, la caridad hacia los necesitados, especialmente hacia los prisioneros romanos, a los que rescató de manos de las ordas germanas, también ejercitó en grado heróico la virtud de la misericordia. Murió de violentos e incurables dolores de costado en Fabiena o Favianae. Sus reliquias reposan en el monasterio de Santos Sosio y Severino en Fratta Maggiore, diócesis de Aversa, Italia.
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San JORGE “Kosibita”. M. c. 614.
Martirologio Romano: En el monasterio de Kosiba, en Palestina, san Jorge, monje y eremita, que pasaba toda la semana recluido en su celda, pero el domingo oraba con los hermanos y departía con ellos sobre temas espirituales

Se dice que nació en Chipre. Su hermano mayor, Heráclides, había dejado la isla para ir entrar en la vida monástica en Palestina. Después de la muerte de sus padres, también Jorge quiso abrazar la vida ascética y fue en busca de su hermano a la laura de Calamón, en las riberas del Jordán. Pero era aun muy joven para la vida eremítica, y su hermano lo llevó a la laura de Kosiba, para iniciarlo primero en la vida conventual. Aquí entró bajo la dirección de un viejo monje de la Mesopotamia que era muy severo. Un día lo golpeó con la mano sin motivo, pero la mano se secó, y sólo pudo curarse merced a las oraciones de san Jorge. El prodigio le granjeó tal popularidad, que decidió cambiar de lugar, y así volvió junto con Heráclides, hasta que este murió, hacia los 70 años de edad.

Jorge permaneció en Calamón hasta la muerte del abad, pero puesto que había disputas entre los eremitas, se volvió al monasterio de Kosiba, donde fue recibido con alegría por el abad Leoncio.

Habiendo comenzado los persas la conquista de Jerusalén, todos los monjes abandonaron el monasterio (año 614); también Jorge se refugió cerca de Calamón, pero fue descubierto por los persas, quienes sin embargo, a causa de su avanzada edad, lo dejaron en paz. Jorge pudo cumplir su última peregrinación a Jerusalén, y de regreso a Kosiba, murió
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San NATHALÁN. M. c. 678.
Martirologio Romano: En la región de Aberdeen, en Escocia, san Natalán, obispo, insigne por su caridad hacia los pobres
Nació en Escocia, y según la leyenda era una persona rica; poseía una gran finca, que distribuyó entre los pobres. Se hizo anacoreta y es venerado porque se ganaba la vida cultivando la tierra, que según él era "la cosa que más acerca a la contemplación divina" y, además, fue generoso con los pobres.

Era versado en ciencias profanas y sagradas, y en una peregrinación a Roma que realizó, el papa le confirió la ordenación episcopal. Se cuenta sobre el santo la leyenda de que camino a Roma, espantado por una tormenta, blasfemó, y para realizar penitencia, se encadenó las manos, y arrojó la llave al agua; al volver de su peregrinación, compró un pez en un mercado, encontró en él la llave, y comprendió que su pecado habían sido perdonado; volvió a Roma a contarle el prodigio al Papa, y esto habría motivado la decisión de convertirlo en obispo. Esta leyenda del pez se repite en la vida de otros santos.

Se dice que fue obispo de Tullicht o Aberdeen en Escocia. Continuó empleando sus ingresos en caridad, así como desarrollando una vida personal austera, por medio del trabajo de sus manos, y al mismo tiempo predicando el evangelio a los pobres. Por sus enseñanzas Escocia fue preservada de la herejía pelagiana. Fue uno de los apóstoles de esas tierras. Erigió las iglesias de Tullicht Bothelim, y de la colina, y en la primera de estas fue enterrado, y continuó por mucho tiempo su fama merced a los milagros atribuidos a sus reliquias. Su culto fue oficialmente confirmado el 5 de julio de 1898 por León XIII, junto al de muchos santos escoceses de la época.
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San ERHARDO DE RATISBONA. M. c. 686-707.
Martirologio Romano: En Ratisbona, ciudad de Baviera (hoy Alemania), san Erhardo (o Erardo), oriundo de Escocia, que, deseoso de anunciar el Evangelio, llegó a aquella región y ejerció la función episcopal

Obispo de Ratisbona. Algunos hagiógrafos piensan que fue un irlandés, o escocés (obispo de Ardagh) que pasó al continente como corepíscopo (obispo-misionero), junto a san Alberto de Cashel (del que se dice que fue su amigo, o su hermano), llegando hasta Roma; después, mientras san Alberto proseguía hacia Jerusalén, Erhardo se marchó a Baviera, estableciéndose en Tréveris (Alemania) donde regentó la cátedra de Sagrada Escritura y fundó en Ratisbona un célebre monasterio y fue elegido obispo de esta ciudad.

Otros autores piensan que Erhardo fue un obispo itinerante ordenado por san Bonifacio de Maguncia. Otros autores afirman que era de origen alsaciano, en principio fue abad de Ebersheimmünster. Poco creíble parece la atribución en la que se dice que san Hidulfo de Moyenmoutier, obispo de Tréveris era su hermano, el epíteto “frater” contenido en algunos textos podría significar “compañero de fe”. Su leyenda está estrechamente ligada con santa Otilia de Alsacia a quien habría curado de su ceguera bautizándola. Su tumba se venera en el convento de Niedermünster en Ratisbona fue guardada durante el medioevo por las «Hermanas de Erhardo», una comunidad religiosa de mujeres que observaban turnos de oración perpetua.

El 7 de octubre de 1052 los restos de los santos obispos Erhardo y Wolfgang de Ratisbona fueron trasladados por el papa san León IX en presencia del emperador Enrique III y numerosos obispos, ceremonia que se considera equivalente a la canonización. Documentos de Ratisbona, sin embargo, mencionan sólo el traslado de Wolfgang, pero no el de Erhardo.

La vida de san Alberto de Cashel, que se rememora hoy mismo, menciona a Erhardo como su amigo y compañero, aunque no es posible compaginar cronológicamente los dos santos, que vivieron a más de un siglo de distancia.
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San ALBERTO DE CASHEL. s. VIII.
Martirologio Romano: En la ciudad de Cashel, en Irlanda, san Alberto, obispo, de origen inglés, que peregrinó durante largo tiempo
La historia de este santo está envuelta en la más completa oscuridad. Se dice comunmente que fue arzobispo de Cashel, y dicha diócesis le honra como patrón; pero es prácticamente cierto que la diócesis de Cashel no existía en la época que se atribuye a san Alberto.

Según la leyenda, era un inglés que trabajó en Irlanda junto con su hermano, san Erhardo de Ratisbona, y fue elegido obispo de Cashel en Irlanda por aclamación popular. Poco después de su consagración episcopal Alberto escuchó durante un sínodo en el sur de Irlanda un sermón en el que se detallaban los peligros anejos a la posesión de bienes terrenos; reconociéndose en ello, con excesivo escrúpulo, víctima del Mal, en cuanto destinatario de los emolumentos episcopales, abandonó la cátedra y marchó a una pía peregrinación al continente, junto a san Erhardo y algunos discípulos.

Al llegar a Roma, después de un encuentro con el Papa Formoso (891-896), quien les dio la bienvenida y les alentó en sus buenos propósitos. En Roma el grupo se dividió: Alberto visitó Palestina y después se marchó a Ratisbona, para encontrar a su amigo Erhardo. Cuando llegó a la ciudad bávara le llegó la noticia de la muerte de Erhardo y oró al Señor para que le permitiera encontrarlo vivo: la leyenda narra que la oración de Alberto fue escuchada. Otros relatos dicen que Alberto rogó a Dios que le llevara también a él de esta vida, y murió pocas horas después. Patrón de Cashel en Irlanda.
Todos los datos que poseemos sobre san Erhardo nos hacen situarle en el siglo VII, por consiguiente, es imposible que haya visitado Roma en tiempos del papa Formoso. De hecho, este Erhardo de la leyenda de san Alberto es el mismo san Erhardo de Ratisbona que celebramos hoy, 8 de enero, de un siglo anterior.
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Santa GÚDULA DE BRUSELAS. (652-712).
Martirologio Romano: En Moorsel, en la región de Brabante (hoy Bélgica), santa Gúdula, virgen, que desde su casa se dedicó enteramente a practicar la caridad y la oración
Nació en Brabante en el seno de una familia noble. Hija de Witger, duque de Lorena y santa Amelberga de Maubeuge. Hermana de santos Reinelda y Ableberto. Se educó en el monasterio de Nivelles bajo la dirección de su madrina, santa Gertrudis, hasta la muerte de ésta en el 659. Volvió a su casa en Durme (Alost), consagrando su virginidad y dedicándose a toda clase de obras de caridad. Según unos, vivió recluida en el oratorio de San Salvador de Moorsel, a pocas millas de su pueblo natal. Según otros, permaneció en casa de sus padres, llevando una vida extraordinaria de piedad y recogimiento.

Volviendo un día de la capilla de Moorsel, encontró a una pobre mujer que llevaba en brazos un niño de diez años paralítico de pies y manos. Gúdula lo tomó en sus manos, lo acarició y rogó fervorosamente a Aquel que dijo: "Todo lo que pidiereis a mi Padre en mi nombre os lo concederá". Inmediatamente el niño se sintió curado y comenzó a dar saltos de alegría. En otra ocasión vino a su encuentro una leprosa llamada Emenfreda. La santa examinó sus llagas, la consoló con dulces pensamientos y después la curo. La noticia de estos prodigios se extendió rápidamente por toda la región. Y una multitud de desgraciados acudía a ella en busca de socorro. A su muerte un cortejo de pobres se unió, alabando su caridad.

Es famosa la anécdota que salía por las noches a rezar, acompañada de una vela, y Satanás, se la apagaba para distraerla de la oración, pero la fuerza de su oración, hacía que se volviera a encender. Sus restos enterrados en la iglesia de Saint-Michel de Bruselas, fueron dispersados en 1579 a raíz de un saqueo de la colegiata por los calvinistas. Patrona de Bruselas.
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Beata EUROSIA FABRIS. (1866-1932).
Martirologio Romano: Cerca de Vicenza, Italia, beata Eurosia Fabris, madre de familia y miembro de la Orden Franciscana Seglar
Nació en Quinto Vicentino, Vicenza (Italia), en el seno de una familia de campesinos. En 1870, se trasladó con su familia a Marola, pedanía de Torri di Quartesolo (Vicenza) donde vivió toda su vida. Su infancia la pasó trabajando en el campo y en las tareas domésticas, al mismo tiempo que aprendió a leer y a escribir. Aprendió costura y fue maestra en esta disciplina. Se inscribió en la Asociación de las Hijas de María, y tuvo una gran devoción por María, para ello contribuyó el cercano santuario de la Virgen de Monte Berico, referencia de su devoción. También fue devota del Espíritu Santo, el pesebre, el crucifijo, el sagrario, las ánimas del purgatorio. Fue un apóstol con su familia, sus amigas y en la parroquia donde fue catequista de niñas, y de las jovenes que iban a su casa para aprender corte y confección.

A los 18 años era una joven seria, piadosa y trabajadora; tuvo varias propuestas de matrimonio pero ella se negó, hasta que, para ayudar a un vecino que se había quedado viudo con dos niños pequeños, consideró que la voluntad de Dios era casarse con él, por el bien de los niños. En 1886 se casó con Carlo Barban, con el que tuvo 9 hijos, más las dos hijas de su marido y otras niñas huérfanas que adoptó. A Eurosia en su casa la llamaban Rosina, y toda su familia “Mamma Rosa”. Educó a sus hijos en una sólida formación cristina, y les demostró un gran afecto, desviviendose por ellos, (tres de sus hijos fueron ordenados sacerdotes, dos diocesanos y otro franciscano). Fue una excelente esposa, y en el matrimonio existió una gran armonía. Se cuidó siempre de los pobres y enfermos, y en 1930 sufrió la muerte de su marido.

Ingresó en la Tercera Orden de San Francisco, y su familia se convirtió en una pequeña iglesia doméstica. En este empeño de educar en la fe y caridad a los más necesitados. Mamma Rosa se consumió y murió con serenidad.
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OTROS SANTOS DEL DÍA:

San Claudio Apolinar. M. c. 180.
Martirologio Romano:
En la ciudad de Hierápolis, en Frigia (hoy Turquía), san Claudio Apolinar, varón eximio por su doctrina y santidad, que vivió en tiempo del emperador Marco Aurelio
Obispo de Hierápolis (Frigia), e impugnador de los montanistas y encratitas. Destacó por su doctrina y santidad. Dirigió a Marco Aurelio una "Apología en defensa de la fe", y de su pluma salieron cinco libros contra los gentiles y dos sobre la verdad, estos últimos no se conservan. Se le conoce como “el Apologeta”.

Santos Luciano de Beauvais, Maximiano Julián. M. c. 290.
Martirologio Romano: En Beauvais en Francia, santos Luciano, Maximiano y Julián, mártires
Se piensa que eran misioneros provenientes de Roma. Se cree que Luciano era presbítero o el primer obispo de Beauvais; parece que predicó el Evangelio en la Galia. Murieron decapitados en Beauvais, siendo gobernador de la Galia, Juliano. Su vida es un mosaico de leyendas hagiográficas.

Las reliquias de los tres mártires se descubrieron en el siglo VII -según cuenta san Ouén en su vida de san Eloy- y fueron colocadas en sendos relicarios en la abadía de su título, fundada en el siglo VIII. Rabano Mauro afirma que las reliquias de estos santos eran famosas por los muchos milagros que obraban en la época en que él escribía, es decir, un siglo más tarde.
El Martirologio Romano y la mayoría de los calendarios del siglo XVI ponen simplemente a san Luciano en la lista de los mártires; pero en un calendario compilado durante el reinado de Luis el Piadoso, figura como obispo, y en Beauvais se le honra como tal.

Santos Teófilo y Eladio. s. III.
Martirologio Romano: En Libia, santos mártires Teófilo, diácono, y Eladio: se narra que, después de ser despedazados y clavados con clavos afiladísimos, fueron arrojados al fuego

Mártires en Libia, donde habían predicado el Evangelio; Teófilo era diácono y Eladio laico. Fueron torturados y arrojados al horno.
El culto de estos mártires llega al Martirologio Romano del cardenal Baronio desde los menologios griegos, sin cambio en la redacción de la noticia, que es la misma que conserva el Martirologio actual. No hay, al parecer, más datos que esos. Otros martirologios del siglo XVII (como el de Pedro Galesinio) no hacen sino ampliar con detalles las horribles torturas sufridas por los mártires, pero sin mencionar ninguna otra fuente o detalle histórico verificable.


San Paciente de Metz. s. IV.
Martirologio Romano: En la ciudad de Metz, también en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Paciente, obispo

Los Bolandistas, en su Acta Sanctorum, vol. I, p. 469, en el día 8 de enero, han dado una vida de este santo, escrita por un monje de "Saint-Arnoul", de Metz. Esta vida se considera como fábula.

Por un catálogo de los obispos de Metz, que se remonta aal año 775, y que fue insertado en el siglo IX en el sacramentario de Drogon, conocemos la existencia de este santo obispo. Está caracterizado por este verso que contiene un juego de palabras: "Quartus adest Patiens bene quem patientia compsit". Así Paciente sería el cuarto obispo de Metz, después de san Clemente de Metz.
Se dice que construyó la iglesia de Saint-Arnoul y que allí fue inhumado. Patrón de la ciudad.



San Máximo de Pavía. M. c. 514.
Martirologio Romano: En la ciudad de Pavía, Italia, san Máximo, obispo

Sucedio en la diócesis de Pavía a san Epifanio y a él le sucedio Ennodio, que le hizo un elogio genérico en su “Dictio in dedicatione missa Maximo episcopo”, que ha llegado hasta hoy. Fue sepultado en la iglesia de San Giovanni in Borgo fundada por el santo.
En dicho elogio, hace alusión a su origen noble, y cuenta que, antes de ser llamado por Dios al episcopado, se desempeño en la magistratura civil, como el servidor que fue fiel en lo poco, se le confió finalmente un encargo de mayor valor, que es precisamente el de apacentar el rebaño de Pavia. En esta tarea hizo gala, siempre según el elogio, de toda clase de virtudes, entre ellas la de pacificador, así como de padre misericordioso que penetraba en la conciencia de los pecadores moviéndolos al arrepentimiento y la conversión

Hay dos obispos de Pavía llamados Máximo, ambos santos; el que se venera hoy es el segundo, aunque hay que decir que hay un error de transcripción en la lista episcopal de la antigua ciudad de Pavía, y en realidad solamente hay un sólo obispo de Pavía, llamado Máximo, y que es recordado dos veces. Actualmente en la diócesis se le recuerda el 7 de enero.

Eduardo Waterson. B
Martirologio Romano: En Newcastle upon Tyne, en Inglaterra, beato Eduardo Waterson, presbítero y mártir, el cual, condenado a muerte por haber entrado en el país como sacerdote, fue ahorcado en tiempo de la reina Isabel I

Nació en Londres, en el seno de una familia protestante; en un viaje por Turquía conoció a un rico mercader que le ofreció a su hija como esposa si se hacía musulmán, a lo que se negó rotundamente.

De regreso de Turquía visitó Roma y en unos pocos días se convirtió al catolicismo. Estudió en en el seminario inglés de Reims y fue ordenado sacerdote en 1592, regresando a Inglaterra. En este mismo año, fue encarcelado en Newcastle-on-Thyne, después de que fuera descubierto en Northumberland. Fue juzgado en 1593 y fue condenado a muerte; los caballos que debían llevar el carro al lugar del suplicio se negaron a caminar. La escalera que llevaba al cadalso se movía en cuanto el mártir fue a subir por ella, hasta que hizo la señal de la cruz, la escalera no se aquietó. Proclamó su inocencia y dijo que veía la muerte como un premio a su ministerio y no como un castigo. Murió ahorcado y descuartizado en Newcastle.



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http://www.aciprensa.com/podcast/santo/enero08sanseverino.mp3





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